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Diferencias entre ibuprofeno y paracetamol

El ibuprofeno y el paracetamol son dos de los medicamentos más utilizados por la población y que, en ocasiones, se usan indistintamente para tratar todo tipo de dolores. Aunque tienen cosas en común, estos medicamentos no son iguales y un mal uso de ellos puede ocasionar problemas de salud, sobre todo en aquellos pacientes en los que alguno de estos fármacos esté contraindicado.

Para salir de dudas sobre cuándo hay que utilizar uno u otro, qué dosis son las más seguras, quiénes no pueden tomarlos o cuál es el más indicado para el coronavirus, CuídatePlus ha hablado con expertos que nos dan las claves para diferenciarlos y optar por el más indicado en cada caso.

Lo primero que hay que saber es que “el ibuprofeno es analgésico, antiinflamatorio y antitérmico, es decir, que sirve para tratar el dolor, desinflamar y bajar la fiebre”, informa Luis Arranz, médico de Urgencias de Vithas Vitoria. Por su parte, el paracetamol “sólo es analgésico y antitérmico, por lo que no desinflama”.

Neus Calles, farmacéutica y miembro de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), da más detalle sobre las indicaciones de cada uno: “El ibuprofeno se indica para tratamiento del dolor de intensidad leve a moderada, incluida la migraña; de la fiebre y para el alivio sintomático de patologías que cursan con inflamación, como la artritis, espondilitis anquilosante y la inflamación no reumática, así como el alivio de la sintomatología de la dismenorrea primaria”.

En cuanto al paracetamol, se utilizaría para “el tratamiento sintomático del dolor de intensidad moderada y estados febriles”.

Otra diferencia importante y que se debe tener en cuenta a la hora de usar uno u otro es la manera de metabolizarse en el cuerpo: “El paracetamol lo hace a través del hígado, mientras que el ibuprofeno lo hace a través del riñón”. De ahí las contraindicaciones: “El paracetamol está contraindicado en pacientes con hepatología (enfermedad del hígado) y el ibuprofeno, como otros antiinflamatorios, en pacientes con nefropatía (enfermedad del riñón)”, informa Arranz.

Además, la vía de absorción también cambia. “Mientras que el ibuprofeno es gastroenteroerosivo, el paracetamol no lo es,  por lo que pacientes con antecedentes de úlcera o sangrado gástrico así como pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal deberán evitar los fármacos que contengan antiinflamatorios”, aconseja el experto de Vithas.

En cuanto a la seguridad el perfil también es diferente, “el ibuprofeno tiene riesgo gastrointestinal y no debe usarse en pacientes con úlcera activa y, dependiendo del paciente, deberá usarse junto con un protector gastrointestinal. Además, tampoco debe usarse en pacientes con disfunción renal o hepática”. Por su parte  “el paracetamol está más relacionado con daño hepático”.

¿Qué es lo más adecuado para el dolor de cabeza?

Según explica Caelles, “para el dolor de cabeza, tanto el ibuprofeno como el paracetamol son de elección”. Ambos, señala Arranz, “pueden usarse para el dolor de cabeza por tener efecto analgésico aunque el uso de ibuprofeno puede ser más eficaz en determinados tipos de migrañas, por tener efecto antiinflamatorio”.

¿Por qué uno u otro?

Caelles lo resume así: “En procesos febriles o en dolor leve o moderado se pueden usar los dos, pero, como antiinflamatorio, solo el ibuprofeno”. El paciente sabrá que está pasando por un proceso inflamatorio cuando tenga alguno de estos síntomas: “Eritema, calor, hinchazón, dolor y pérdida funcional”.

Así, la fórmula perfecta para usar uno u otro en caso de no existir contraindicación alguna sería, según Arrranz: “Paracetamol en procesos con dolor e ibuprofeno en procesos inflamatorios que provocan dolor”.

¿Qué dosis es la más segura?

Este tipo de medicamentos, como otros muchos, se encuentran en diferentes formatos y a diferentes dosis en función del tipo de dolencia que se quiera tratar. Según explica Caelles, “las dosis seguras para el ibuprofeno en riesgo cardiovascular sería de 400 mg tres veces al día”. Tomar dosis de 600 mg tres veces al día, añade la farmacéutica, “sí puede aumentar el riesgo cardiovascular” y estaría desaconsejado sobre todo teniendo en cuenta que “esta dosis más elevada no ha demostrado tener una mayor efectividad en pacientes de más de 40 kg”, según destaca Arranz.

Para el dolor, Caelles aconseja “el uso de preparados de ibuprofeno junto con arginina o preparados líquidos con una farmacocinética de absorción más rápida ya que controlan mejor el dolor por su rapidez de acción”.

En cuanto al paracetamol, “son más seguras las dosis de 650 mg tres o cuatro veces al día, ya que las dosis de 1g cada 6 horas pueden producir hepatotoxicidad”, señala Caelles. Estas dosis de 650 mg “acostumbran a ser suficientes para muchos de los procesos que cursan con síntomas autolimitados en el tiempo”, indica la farmacéutica.

A pesar de esto, “en 2019 se vendieron 50 millones de envases de paracetamol, siendo el más frecuente el de 1g, y 37 millones de ibuprofeno, siendo el más frecuente el de 600mg”, según los datos que aporta Arranz. El dato positivo es que “este último ha descendido con un aumento en ventas del ibuprofeno de 400mg a 9 millones de unidades vendidas, cuando años antes apenas se usaba”.

¿Por qué aconsejan alternarlos en algunos procesos?

En ocasiones, los médicos aconsejan alternar su uso en determinados procesos, como la fiebre. Según Arranz, “se utilizan indistintamente mediante el concepto de medicación de rescate, es decir, en síntomas como fiebre alta o inflamación o dolor importante (fracturas)”.

Como explica el experto, “son dos buenos fármacos que hacen sinergia, es decir, los dos juntos suman y potencian el efecto analgésico y antitérmico del otro”, por eso, “cuando tenemos fiebre y no cede en 3 o 4 horas o un dolor que no remite, podemos tomarlos alternados y sin esperar a que pase el tiempo para que se haya metabolizado completamente y repetir dosis”. La vida media que tienen ambos medicamentos también es diferente y por ello “se puede utilizar el ibuprofeno cada 6 u 8 horas y el paracetamol cada 4 o 6 horas”, detalla el experto de Urgencias.

Por contra, no sería recomendable usarlos para tratar un mismo dolor de forma crónica por el fenómeno de tolerancia, es decir: “Un uso continuado y crónico de estos fármacos conllevarían mayor dosis para conseguir el mismo efecto”, advierte Arranz.

¿Ibuprofeno o paracetamol frente al coronavirus?

Con la crisis del coronavirus, se han lanzado muchos mensajes contradictorios sobre el uso del ibuprofeno para tratar a los pacientes infectados por el COVID-19. En relación a esto, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios informa que “no existe ningún dato actualmente que permita afirmar un agravamiento de la infección por COVID-19 con el ibuprofeno u otros antiinflamatorios no esteroideos, por lo que no hay razones para que los pacientes que estén en tratamiento crónico con estos medicamentos los interrumpan”.

La posible relación entre la exacerbación de infecciones con ibuprofeno o ketoprofeno, continúan informando, “es una señal que está en evaluación para toda la Unión Europea en el Comité de Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia a solicitud de que la agencia de medicamentos francesa (ASNM)”.

Este análisis finalizará previsiblemente en mayo de 2020 pero, con la información disponible actualmente “es complejo determinar si esta asociación existe, ya que el ibuprofeno se utiliza para el tratamiento de los síntomas iniciales de las infecciones y, por lo tanto, la relación causa-efecto no es fácil de establecer”.

Las fichas técnicas de los medicamentos que contienen ibuprofeno ya indican que este medicamento “puede enmascarar los síntomas de las infecciones, lo que podría retrasar su diagnóstico y ser la causa de que se diagnostiquen en estadios más floridos, aunque esto se refiere a las infecciones en general, no específicamente a la infección por COVID 19”, señalan desde la agencia.

Para finalizar recomiendan, no obstante, “el uso de paracetamol para el tratamiento sintomático de la fiebre como primera alternativa”. Sin embargo, “tampoco hay ninguna evidencia que contraindique el uso de ibuprofeno en el tratamiento de síntomas menores. En ambos casos, los medicamentos deben ser utilizados en base a la ficha técnica y a la menor dosis capaz de controlar los síntomas”, concluyen.

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