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El Gobierno reducirá el gasto en desempleo en 19.000 y no contabiliza extender los ERTE

El Gobierno destina 19.000 millones de euros a financiar todo el gasto en desempleo, apenas 3.400 millones más que antes de la crisis. El gasto en ERTE se reduce de 17.840 a 718 millones

El Gobierno presentó el jueves a la Comisión Europea un plan presupuestario ambicioso que incluye una escalada de los ingresos públicos a máximos históricos y un recorte del déficit sin ajustes del gasto público. Sin embargo, hay una partida que se reduce considerablemente gracias a la reactivación económica: el desempleo. El Ejecutivo prevé que el gasto en estas prestaciones se reduzca drásticamente en 2021, pasando de casi 41.000 millones de euros en 2020 a 22.000 millones en 2021*, un recorte de 18.900 millones de euros. De esta forma, el gasto en desempleo en 2021 sería prácticamente el mismo que hubo en 2019, cuando la tasa de paro era muy inferior y el PIB era un 3% superior.

El Gobierno no ha contabilizado en el Plan Presupuestario la prórroga del ‘escudo social’ extraordinario que puso en marcha como consecuencia de la pandemia del coronavirus. El documento no contempla la prórroga de los ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo), ni el cese de actividad de los autónomos. Ambas medidas se negociarán con los agentes sociales en el diálogo social en el mes de enero. El Ministerio de Trabajo asegura que se podrá hacer una ampliación presupuestaria si es necesario para financiar la prórroga de los ERTE si es necesario. Eso sí, en el Plan Presupuestario remitido a Bruselas no se han dispuesto fondos adicionales más allá de los necesarios para cubrir el gasto del mes de enero, lo que convierte en papel mojado las cifras de déficit y deuda presentadas.

En cualquier caso, si desaparecen los ERTE del coronavirus en febrero de 2021, los beneficiarios pasarán al desempleo ordinario, ya que el Gobierno se ha comprometido a mantener el ‘contador a cero’. Esto significa que esta prestación extraordinaria no resta el periodo que cada trabajador tiene cotizado para percibir posteriormente una prestación ordinaria por desempleo.

El Gobierno estima que en todo el año 2020 se gastará 17.840 millones de euros en financiar las prestaciones de los ERTE y otros 6.349 millones en las exoneraciones de cuotas a la Seguridad Social para estos trabajadores. En total, más de 24.000 millones de euros. Sin embargo, para 2021, estas dos partidas caen drásticamente. En concreto, la partida para financiar los ERTE se reduce hasta 718 millones de euros, un 96% menos. Si se tiene en cuenta que el gasto en ERTE en septiembre fue de 867 millones, esto significa que el presupuesto reservado para los ERTE solo permitirá financiar un mes de prestación.

Esta cuantía podría ser suficiente para financiar un año completo de ERTE si la reincorporación de trabajadores fuese mayoritaria, pero la realidad es que en las últimas semanas se ha frenado bruscamente y todo apunta a que queda una bolsa de cerca de 700.000 trabajadores que difícilmente podrán volver a su empleo. De los 729.000 trabajadores que seguían en ERTE a 30 de septiembre, un 63% está en sectores muy relacionados con el turismo (hostelería, transporte, ocio y comercio). Sus probabilidades de salir del ERTE antes de que se descubra la vacuna contra el virus son remotas. Salvo que salgan porque se agote la ayuda extraordinaria.

También se reduce bruscamente el presupuesto destinado a financiar exoneraciones en las cotizaciones sociales de trabajadores en ERTE, que pasan de 6.350 millones en 2020 a 435 millones en 2021, un recorte del 93%. Un recorte que va en línea con el de las prestaciones extraordinarias de ERTE.

El plan presupuestario también siembra dudas sobre la continuidad del cese de actividad extraordinario, conocido como el ‘paro de los autónomos’. La suma de prestaciones y exoneraciones de cuotas tuvo un coste de más de 8.000 millones de euros en 2020, pero para 2021 el Gobierno solo contempla un gasto de 570 millones.

Además, desaparecen las prestaciones extraordinarias creadas para cubrir la crisis del coronavirus: la ayuda a fijos-discontinuos, la de trabajadores despedidos durante el periodo de prueba, el subsidio a las trabajadoras del hogar y el de trabajadores temporales despedidos. Este desmontaje de las ayudas extraordinarias se producirá con la tasa de paro todavía cerca del 17%, más cerca de los máximos de la crisis que de los niveles previos a la pandemia. Eso significa que, además de todas las medidas extraordinarias, el Gobierno tendrá que seguir abonando el paro ordinario a los más de tres millones y medio de desempleados. ¿Cómo podrá hacerlo con 19.000 millones menos?

(*) El artículo se elabora sobre la base de que el gasto en desempleo previsto para 2021 es del 1,8% del PIB, como figura en el recuadro 2.8 del documento enviado a Bruselas. Sin embargo, en el texto también figura que el gasto en desempleo previsto será del 1,5% del PIB. En ese caso, el recorte de esta partida sería superior, alcanzando los 22.500 millones de euros.

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