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Entrevista | Abascal: “La Corona tiene enemigos dentro del Gobierno”

MARINA ALÍAS

El presidente de Vox asegura en una entrevista con ‘Vozpópuli’ que su partido no ha utilizado la pandemia para criminalizar el 8-M: “Criminalizamos al Gobierno por ocultar información”

Ni ‘desescalada’ ni ‘reconstrucción’ ni ‘cogobernanza’ ni, por supuesto, ‘nueva normalidad’. Santiago Abascal (Bilbao, 44 años) salta de frase en frase -y de fase a fase- sin sucumbir a los neologismos proclamados desde La Moncloa y propagados por los medios de comunicación. Al fin y al cabo, algunos ni siquiera aparecen en el diccionario.

Tampoco está convencido de que fuesen necesarias hasta seis prórrogas del estado de alarma para combatir el coronavirus. “Millones de españoles arruinados por el sectarismo y un estado de excepción encubierto”, recrimina el líder de Vox. El partido ha hecho uso de sus 52 diputados para llevar el asunto al Tribunal Constitucional.

Abascal ha promovido caceroladas y manifestaciones contra la gestión de la pandemia llevada a cabo por un Ejecutivo al que acusa de “negligente”. En coche, por aquello de mantener las distancias. Esta semana se ha vuelto a poner al volante. Tocan las elecciones gallegas y vascas: la kriptonita de Vox.

Poco amigo de las encuestas, el dirigente político prefiere no hacer caso al batacazo que anuncian algunos sondeos y mirarse en el espejo de Andalucía. En Galicia, el lugar del que procede su familia materna, tira de su “abueliña” para arañar votos a Feijoó. “Que no me diga ese señor que los gallegos no somos de allí. Somos de allí aunque estemos fuera”, advierte en gallego su abuela en un vídeo de campaña.

Galicia y País Vasco son territorios que se le resisten. ¿Cree que los errores que haya podido cometer el Gobierno en la gestión de la pandemia ayudarán a Vox en las urnas el próximo 12 de julio? 

Nosotros no estamos preocupados por lo que digan las encuestas. Antes de las andaluzas no nos daban representación y antes del 10-N nos decían que íbamos a perder parte de los 24 diputados que teníamos y acabamos sacando 52. En estos momentos plantean nuestra dificultad para obtener representación, pero estoy convencido de que venceremos a los pronósticos y a las encuestas manipuladas como lo hemos hecho siempre.

En todo caso, nosotros no queremos que nos ayuden los errores del Gobierno, queremos que nos ayuden nuestros principios y nuestros valores. No sé si nuestra posición política durante estos meses nos va a restar apoyo o nos lo va a dar, pero creemos que hemos hecho lo correcto. No acudimos a la política como el que mira una cuenta de resultados en una empresa: defendemos nuestros principios.

La jueza del caso 8M ha archivado la causa porque no ve indicios de delito contra el delegado de Gobierno de Madrid. ¿Desmantela esta decisión sus acusaciones de negligencia al Gobierno?

Podemos garantizar que recurriremos esta decisión. Máxime, tras el cambio de testimonio de las personas que declararon este jueves y que han modificado radicalmente lo que dijeron en primera instancia a la Guardia Civil.

El Gobierno está dispuesto a utilizar de manera ilícita todos los resortes del poder para mantenerse en el mismo y entendemos que en estos momentos quiere desviar la atención sobre su responsabilidad criminal

En todo caso, y a pesar de las presiones a las que se ven sometidos los jueces, por cierto, cuya identidad todos conocemos cuando no sabemos los nombres de ese comité de expertos que decide sobre la vida de los españoles, digo que, más allá de las presiones a los jueces, la sociedad española tiene muy clara la responsabilidad de este Gobierno en la terrible crisis sanitaria y económica que ha sufrido España.

La Fiscalía también ha movido ficha en varias causas mediáticas. ¿Qué le parece que el rey emérito sea investigado por fraude fiscal y blanqueo?

Estamos viviendo grandes contrastes. El Gobierno está dispuesto a utilizar de manera ilícita todos los resortes del poder para mantenerse en el mismo y entendemos que en estos momentos quiere desviar la atención sobre su responsabilidad criminal con la muerte de casi 50.000 españoles. Sánchez está en una huida hacia delante y esto explica los intentos de controlar la Fiscalía, la Guardia Civil y los tribunales para que se empiece a debatir sobre nuevos procesos.

El rey emérito es una persona que actualmente no tiene ningún tipo de función constitucional. Los jueces decidirán si se ha cometido algún tipo de delito, pero nosotros nos preguntamos por qué en España no se debate por qué Jordi Pujol está en libertad cuando debería estar en la cárcel y por qué Puigdemont no ha sido entregado y por qué Torra sigue al frente de la Generalidad. Ese es el gran contraste de España.

Independientemente del doble rasero que señala, ¿está de acuerdo o no con investigar a Juan Carlos I? Su partido no apoya la creación de una comisión de investigación en el Congreso…

Nos parece que los tribunales son los que tienen que decidir. Si se ha cometido algún tipo de delito debe ser investigado, sobre todo cuando el rey emérito no tenía la inmunidad anterior.

En ningún caso creemos en la comisión de investigación que se plantea en el Congreso. Al final están hechas a la medida de los partidos políticos y son los jueces los que tienen que investigar.

¿Ha echado en falta a Felipe VI durante el estado de alarma? ¿Qué le ha parecido su rol durante la pandemia?

El rey ha tenido un rol activo visitando a muchísimos colectivos que estaban en primera línea y también a enfermos. No soy ajeno a la reflexión que hacen algunas personas sobre que el rey se manifestase ante determinadas decisiones del Gobierno, pero comprendo las dificultades.

Me hago cargo de las dificultades que está atravesando, máxime cuando el vicepresidente del Gobierno se dedicó a romper la unidad de los españoles alentando caceroladas contra la monarquía en mitad de toda la crisis sanitaria.

La Corona está en un momento delicado porque hay enemigos del orden constitucional dentro del propio Gobierno de España. Aprovechan la epidemia para avanzar en su agenda política ya sea para atacar al rey o para colocar a Iglesias, que es un auténtico peligro, en el CNI.

Sánchez también acusa a Vox de aprovechar el virus para tratar de “derrocar” a su Gobierno legítimo. ¿Es así?

Que el señor Sánchez considere legítima la mentira es algo que no nos sorprende en absoluto. Lo que pedimos al Gobierno es que dimita. Las palabras que utiliza, como “derrocamiento”, o las referencias que hacen a los supuestos ánimos de la oposición a la desobediencia de las fuerzas de seguridad forman parte de un relato que se ha aprendido en las escuelas chavistas: consiste en calificar de “golpismo” cualquier ejercicio de la oposición.

Vivimos instalados en la política de la mentira, en la escenificación pura. El Gobierno se dedica a hacer oposición a la oposición y el vicepresidente llama “inmundicia” y “parásitos” a casi cuatro millones de españoles. Hace referencias veladas a los crímenes del Frente Popular durante la Guerra Civil para advertir nuestra desaparición… Estamos en una situación preocupante y Vox no va a dar ni un solo paso atrás.

Irene Montero considera que la oposición está utilizando la pandemia para criminalizar el movimiento feminista del 8-M. ¿Admite esa crítica?

En absoluto. Lo que estamos haciendo es criminalizar a Irene Montero y al Gobierno de Pedro Sánchez. No a las personas que acudieron a la movilización sin ningún tipo de información. Más allá de que yo me identifique o de que las mujeres de Vox se identifiquen con lo que se defendía en las marchas, consideramos que las participantes fueron víctimas de Irene Montero y de todos los miembros del Ejecutivo que ocultaron datos por una cuestión ideológica y llamaron a la manifestación.

Estamos a punto de llegar al 21 de junio y de que concluya el estado de alarma. El Tribunal Constitucional (TC) no se ha pronunciado sobre nuestro recurso. Es algo extraordinarimente grave

El Gobierno actuó tarde y mal. No solo ocultó información a las asistentes, sino a todos los españoles que participamos en muchísimos eventos multitunarios deportivos, musicales y políticos. Hemos sido el país con un confinamiento más severo, cosa de la que sorprendentemente se vanagloria el presidente, y, a la vez, uno de los países a la cabeza en número de muertes.

Eso solo tomando como válidos los datos falsos porque si damos por hecho los datos reales de los servicios funerarios, del INE y de los Tribunales Superiores de Justicia de las comunidades autónomas estamos a la cabeza.

¿Qué recorrido cree que tendrá el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por Vox contra el decreto del estado de alarma?

Estamos a punto de llegar al 21 de junio y de que concluya el estado de alarma. El Tribunal Constitucional (TC) no se ha pronunciado. Es algo extraordinarimente grave. En el momento en que lo haga, si se digna a hacerlo, probablemente ya no hay asunto sobre el que pronunciarse.

Hemos denunciado que se ha utilizado como un estado de excepción encubierto para suspender derechos fundamentales y libertades y el TC no ha contestado a un recurso de 52 diputados del Congreso que exigía urgencia. Es un gran desprecio a la soberanía nacional.

En apenas un mes, el PSOE ha pactado con EH Bildu y el ministro Grande-Marlaska ha destituido un coronel curtido en la lucha contra ETA y trabaja para acercar a las cárceles de Madrid al etarra que ordenó secuestrar a Ortega Lara. ¿A qué cree que responden estos movimientos?

Responden a la falta de escrúpulos y de límites morales y legales por parte de quienes hoy ocupan el Gobierno de España. Tanto Sánchez, que fue capaz de mentir deliberadamente a los españoles en relación a sus pactos durante las elecciones, como Iglesias, tienen una tremenda ambición de poder y están dispuestos a cualquier tipo de acuerdo, aunque resulten escandalosos para una amplia mayoría de españoles.

Ahora se ha pactado con ETA la legislación laboral de España y se están tomando medidas a su favor sistemáticamente. Esto venía ocurriendo desde la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora, al proyecto ideológico de Zapatero se suma la ambición sin límites los actuales presidente y vicepresidente.

Este Gobierno no ha sido elegido ilegalmente, pero Vox considera que es ilegítimo porque se ha presentado a las elecciones mintiendo a los españoles y eso degrada la vida política.

El debate parlamentario es cada vez más bronco y pone de manifiesto la dificultad de alcanzar grandes acuerdos. ¿Es posible reconstruir España con estos mimbres? 

España no se puede reconstruir con quienes la quieren destruir. Hoy todos los cómplices de la investidura de Pedro Sánchez y todos los socios del Gobierno son los enemigos de España y enemigos de las libertades públicas. Nosotros no vamos a ser cómplices de esta destrucción o de esta falsa reconstrucción.

Por nuestra parte, distancia infinita con el actual Gobierno de España al que entendemos que solo le queda la dimisión y dar cuentas ante los tribunales de su gestión criminal. Lo único que han hecho es alargar el estado de alarma para destruir de una manera deliberada nuestra economía y para que haya una gran masa social en España que tenga que depender de la supuesta generosidad de los gobernates de turno.

¿Por qué entonces se abstuvieron en la votación del Ingreso Mínimo Vital y no votaron en contra?

El Ingreso Mínimo Vital tiene mucho de trampa y de querer colocar a Vox y a otros partidos como enemigos de las personas con dificultades. Pensamos que hay que ayudar a los españoles que están pasando momentos de dificultad. Creemos que hacía falta esta medida, pero de carácter temporal y, por supuesto, que no produjera un efecto llamada y que pudiera cobrarlo cualquier persona.

España no se puede reconstruir con quienes la quieren destruir. Hoy todos los cómplices de la investidura de Pedro Sánchez y todos los socios del Gobierno son los enemigos de España

Queríamos un IMV temporal para los españoles y para las personas que residen legalmente en España y que vienen cotizando durante un determinado tiempo. Nos parecía que podíamos rechazarlo tanto con el no como con la abstención, con la que nos quedamos solos frente a todos los demás partidos. Una renta mínima permanente y universal es insostenible. Va a llevar a la quiebra de las cuentas públicas, no se podrá pagar y, si seguimos así, nos llevará a las cartillas de racionamiento.

¿No están dispuestos a ejercer una oposición moderada como planteó Casado a sus barones?

Es imposible que se modere la oposición. La oposición tiene que ser contundente, frontal e implacable porque no estamos en una situación de normalidad. Tenemos un gobernante sin escrúpulos apoyado en un vicepresidente absolutamente extremista que ha llamado a la Guerra Civil desde la tribuna del Congreso y que ha acusado a la oposición de golpismo y, ante eso, no cabe ningún tipo de moderación.

Cuando se quiere purgar a la Policía y cuando se utiliza a una militante socialista para controlar la Fiscalía no se puede pedir que la oposición sea moderada. Esta tiene que estar al lado de esa parte del pueblo español que tiene una desconfianza infinita hacia el Gobierno. Lo contrario sería complicidad.

¿Le parece cómplice el rol de Ciudadanos en esta crisis? ¿Qué opina de que el presidente del Gobierno haya priorizado a Arrimadas a la mesa de diálogo con Cataluña?

Creo que Ciudadanos ha decidido pactar con el socio de Bildu. Todos sabemos a estas alturas que es imposible fiarse del Gobierno de Sánchez e Iglesias, que dicen una cosa y la contraria sin enrojecerse. Inés Arrimadas tendrá que decidir, y parece que ya lo ha hecho, qué papel quiere jugar en el escenario político español.

Ciudadanos ha venido a dar balones de oxígeno a un Gobierno entregado a todos los enemigos de España e, incluso, en un  momento en el que este pactaba la legislación laboral del país con ETA. Es algo que no vamos a entender nunca. Tampoco muchos de sus votantes y antiguos dirigentes, que están perplejos. Antes teníamos algunas razones para acusarles de ser la veleta naranja y ahora tenemos todas.

De hecho, el Ciudadanos de Arrimadas ha sufrido bajas muy sonadas como la de Juan Carlos Girauta y Marcos de Quinto. ¿Le gustaría ficharles en Vox? ¿Ha habido contacto con ellos?

No ha habido contacto más allá de mandar un abrazo a las personas con las que se tiene amistad. Yo soy muy respetuoso con mis amigos. Igual que durante años he estado contestando a preguntas sobre si María San Gil iba a venir a Vox, ahora pasa con Girauta. Yo a mis amigos no les hago propuestas políticamente incómodas. Si alguno quiere acercarse a colaborar con nosotros algún día, tiene las puertas abiertas.

Vox ha sido muy crítico con la gestión de las residencias de ancianos. Insisten en responsabilizar a Pablo Iglesias. ¿Qué medidas tomará su partido si se comprueba que Gobiernos autonómicos, como el de la Comunidad de Madrid que ustedes apoyan, han negado el acceso de las personas mayores a los hospitales?

Nosotros queremos que se haga justicia para nuestros mayores caiga quien caiga de nuestros representantes públicos en cualquier comunidad autónoma. Entendemos que el máximo responsable de las residencias es quien el 19 de marzo se autoproclamó como tal gracias al mando único. Si hay más involucrados, nosotros también actuaremos contra ellos.

Iglesias no tiene escrúpulos y además no tiene ningún tipo de sensibilidad con nuestros mayores. Estamos ante un auténtico cínico que se disfraza de sensible con los niños y con las personas mayores cuando, en un momento dado, llegó a decir que los viejos se podían ir a la mierda en referencia a Julio Anguita.

¿Qué piensa del movimiento antirracista ‘Black Lives Matter’? El diputado Espinosa de los Monteros considera que es “progre” y “desproporcionado”.

No estamos ante un movimiento antirracista sin más. Estamos ante una operación perfectamente planificada por los poderosos para cambiar el mapa político. Todos vimos con espanto cómo se produjo la muerte de George Floyd y cómo ese policía apretó su cuello hasta que se murió. Por lo tanto, queremos que ese agente sea condenado.

Lo que tiene que hacer el Gobierno de España y todos los que promueven esta campaña aquí es arrodillarse ante los 50.000 españoles muertos

Pero eso no justifica ni muchísimo menos todas las manifestaciones violentas y saqueos que se han producido ni el derribo de estatuas ni gestos absurdos como el de arrodillarse. Lo que tiene que hacer el Gobierno de España y todos los que promueven esta campaña aquí es arrodillarse ante los 50.000 españoles muertos y que no han podido respirar porque, en muchos casos, no se les dieron los medios.

Se trata de una hipocresía gigantesca. Este asesinato se produjo por parte de una policía local de una ciudad gobernada por los demócratas en un estado gobernado por los demócratas y se ha querido responsabilizar al presidente de EEUU. Muchas personas de color están denunciando la deriva de las movilizaciones.

¿Cree que su campaña de ‘Lo nuestro es lo primero’, que aboga por el consumo de productos nacionales y por que las empresas prioricen a proveedores españoles a la hora de contratar, calará en los electores?

Tampoco sabemos si calará o no, pero entendemos que estamos en un momento en el que tenemos que ayudarnos. No estamos planteando que se prohíba nada a las empresas extranjeras, sino que tratemos de mirar por lo nuestro y consumir productos nacionales y hacer turismo nacional. Es una propuesta que agradecen muchos españoles que lo están pasando mal.

¿Ve compatible ese giro, en cierto modo autárquico, con el mercado común defendido por la UE? Luego vamos a Bruselas para pedir ayuda…

No hay tal giro autárquico. Lo que hay es un mensaje de ánimo a nuestros compatriotas para que en estos momentos ayudemos a los que tenemos más cerca, que son los españoles, que son nuestros vecinos.

No es un mensaje de obligatoriedad ni de prohibiciones, sino un mensaje de responsabilidad. El que pueda permitirse vacaciones, si en lugar de irse al extranjero, se queda en España, estará ayudando a sus compatriotas.

Ni Trump, ni Orbán, ni Le Pen. Usted ha dicho en varias ocasiones que su único referente político es su padre, ¿qué cree que le aconsejaría si le viese convertido en el líder de la tercera fuerza parlamentaria?

Me pediría templanza. No era una persona de muchos consejos, era una persona de ejemplo. Le sentiría cerca, como en cualquier circunstancia, y trataría de comportarme como el lo habría hecho, con templanza.

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