En esta situación, la evolución del PIB entre abril y junio estuvo marcada por unos exiguos registros en todos los sectores. El consumo de los hogares se hundió un 20,4%; la inversión general un 21,5% y la inversión en vivienda y construcción, un 22,6%. También se desplomaron las exportaciones (33,4%) y las importaciones (29,5%). El único sector económico que se mantuvo en positivo fue la agricultura (+3,6%), mientras que la industria se hundió un 19,1%; los servicios, un 18,3%; y la construcción, un 21,9%.