Portada » Suárez Illana incumplió los estatutos del PP al ocultar que rompería la disciplina de voto
Actualidad

Suárez Illana incumplió los estatutos del PP al ocultar que rompería la disciplina de voto

ANTONIO RODRÍGUEZ

El diputado se acogió al “voto en conciencia” que permite el partido, pero se arriesga a una sanción ya que debió avisar antes a Álvarez de Toledo del paso que iba a dar. La indisciplina del hijo del expresidente del Gobierno se debatirá en la próxima reunión del grupo parlamentario

El secretario cuatro de la Mesa del Congreso y diputado del PP, Adolfo Suárez Illana, incumplió los estatutos de su partido al ocultar que iba a romper la disciplina de voto con su ‘no’ -junto a Vox- a la proposición no de ley del PSOE y Unidas Podemos que urgió al Gobierno a quitar las medallas a torturadores como el expolicía Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño‘, según informaron fuentes populares a Vozpópuli.

El PP se abstuvo en dicha votación. Los estatutos aprobados en febrero de 2017 en su XVIII Congreso, aún con Mariano Rajoy al frente, introdujo por primera vez “el derecho al voto en conciencia” para aquellas propuestas “que no formando parte del programa electoral, afecten exclusivamente a cuestiones éticas y/o morales que pongan en cuestión sus convicciones más profundas”. Eso sí, exige comunicar “previamente al Portavoz del Grupo correspondiente las razones que le motivan” a dar ese paso.

Varios dirigentes del PP consultados por este periódico creen que el hijo del expresidente del Gobierno que dirigió la Transición tenía motivos para acogerse al voto en conciencia, ya que la votación suponía revisar una parte de aquella etapa histórica hacia la democracia, pero el problema es que Suárez Illana no informó del paso que iba a dar a Cayetana Álvarez de Toledo.

Suárez hijo admitió en un comunicado posterior a la votación lo inusual de su acción parlamentaria, de la que no se conocen precedentes en los últimos años en las filas del PP. “Vaya por delante que soy consciente de lo inusual de esta decisión y también de que el partido podrá tomar las decisiones que considere oportunas”, dijo en una aceptación implícita de su culpa.

Iniciativa “tramposa y engañosa”

El también presidente de la Fundación Concordia y Libertad y que ha estado muy cerca de Pablo Casado desde las primarias del partido de hace dos años, indicó que había decidido no seguir la consigna de su grupo parlamentario al considerar que se trataba de una proposición “tramposa y engañosa, en la que tras el parapeto de hechos lamentables, manipulando los sentimientos de los españoles, se pretende hacer saltar la Constitución“.

“Explicar el voto significa explicar lo que a mi juicio se votaba y no se votaba hoy. Hoy no se votaba el respaldo a los comportamientos execrables aludidos en el texto de la proposición no de ley. Tampoco se votaba la evidencia de que ninguno de ellos podrá nunca superar en crudeza el hecho mismo de la Guerra y la dictadura. Mucho menos se votaba la convalidación de la dictadura misma”, expuso Suárez Illana.

En este sentido, mostró su “sorpresa” por el “desconocimiento que muchos parecen tener de las implicaciones prácticas que tuvo para la izquierda el sincero proceso de reconciliación y la amnistía”. Así las cosas, advirtió de que una cosa es cambiar “la” Constitución y otra muy distinta pretender cambiar “de” Constitución. En su opinión, “se pretendía iniciar un camino de destrucción de la convivencia entre españoles, imputando al conjunto del pueblo español responsabilidades por actos que ni conoce ni aprueba”.

El que fuera ‘número tres’ del PP por Madrid en las últimas elecciones del 10-N concluyó su comunicado con críticas a los promotores de la iniciativa parlamentaria: “Comprenderán que personalmente no puedo avalar un atropello semejante, una trampa de estas características y con una capacidad destructiva de la escasa concordia que lamentablemente nos queda ya en España”.

La decisión de Suárez Illana será analizada en la próxima reunión del grupo parlamentario del PP, donde podría ser sancionado. Además, abre un melón que su partido nunca había abordado: el de qué asuntos están bajo el paraguas del derecho al voto en conciencia.

----