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Bienestar

«Con los alimento pro-inflamatorios hacemos trabajar más a nuestro sistema inmunológico»

A través de la alimentación marcamos la pauta para que nuestro cuerpo tenga capacidad de estar saludable

La relación entre lo que comemos y nuestra salud es innegable. Es a través de la alimentación la manera en la que «damos fuerzas» a nuestro cuerpo y asentamos las bases para sentirnos bien o no. Por ello, con la llegada del frío, y la crisis del coronavirus vigente, es más importante que nunca mantenernos sanos.

«Hay que tener en cuenta que la única vía de entrada al interior del organismo es la boca y, por ende, en intestino. Todo lo que comemos interacciona directamente con el organismo, aunque también inciden otros factores, como nuestro estado emocional», explica el dietista-nutricionista Ángel Soriano, miembro de Doctoralia. Para que la interacción entre nuestro intestino y el organismo sea correcta, comenta el

nutricionista que es necesario tener nutrientes suficientes, pues si no, nuestro cuerpo no puede trabajar y ahí «es cuando empieza a fallar, como cuando nos falta hierro y tenemos anemia, o tenemos problemas de tiroides por el yodo».

El peligro de los ultraprocesados

No solo el déficit de nutrientes puede afectar a nuestra salud, también hay alimentos que, por lo general, nos sientan mal. Estos son los productos preparados a base de harinas y aceites refinados, azúcares, así como el alcohol. «Estos alimentos son proinflamatorios, y una inflamación merma nuestro sistema inmunológico, lo que puede llegar a desencadenar en enfermedades crónicas», apunta el nutricionista, que también menciona que estos alimentos pueden alterar nuestra microbiota, elemento esencial para que nuestros sistema inmunológico cumpla todas las funciones. necesarias. «Sabemos que la alteración de la microbiota puede ser el origen de muchos problemas, que pueden terminar por ser crónicos», añade el profesional.

«La mejor manera de comer sano es adoptar la dieta mediterránea, pero hoy poca gente la lleva a cabo de verdad», dice Ángel Soriano. La idea, ejemplifica, es crear una alimentación cuya base sean los vegetales, hortalizas y frutas. También debemos incluir cereales y legumbres, carnes, pescados, huevos y leche (siempre natural y sin azúcares). En menor medida, es importante consumir grasas saludables, como las del aceite de oliva, los frutos secos o las aceitunas. «En general, la idea es evitar los refinados y comer alimentos tradicionales. El problema es que en los supermercados hay una gran cantidad de productos que no son saludables, y de los que tenemos muy normalizado el consumo», apunta el profesional.

Cuidarnos frente a la Covid-19

Frente a la Covid-19, mantenernos lo más sanos posibles es esencial, y en esto entra el cuidado de nuestra alimentación. Pero, la crisis sanitaria no está favoreciendo a que mantengamos unos hábitos de alimentación saludables. Los datos de una encuesta realizada por Doctoralia reflejan que, de cada diez españoles, tres consideraron que empeoraron sus hábitos alimentarios (32%) durante el confinamiento del mes de marzo. Los encuestados admitieron que se ha incrementado el consumo de golosinas y snacks (58%), así como de refrescos (16%) y bebidas alcohólicas (10%). Hace hincapié Ángel Soriano en la necesidad de comer de manera saludable, y explica que «los alimentos ricos en Vitamina C, Zinc y Vitamina D son los que más ayudan al fortalecimiento del sistema inmunitario».

La clave para mantener fuerte nuestro organismo y no caer enfermos a través de la alimentación, es evitar la inflamación del intestino. «Tenemos que tener en cuenta dos factores», comienza a explicar Ángel Soriano. Por un lado, comenta, en los procesos inflamatorios se ven afectados los glóbulos blancos. Por ello, «cuando estamos comiendo un alimento pro-inflamatorio, hacemos trabajar más a nuestro sistema inmunológico». Por otro lado, cuando tenemos inflamación, esta puede, en bajo grado, extenderse por el resto del cuerpo por lo que, en general, «estamos haciendo trabajar más a nuestro organismo».

«El consumo de antioxidantes tienen una capacidad antiinflamatoria muy interesante. Por ello, la base de la alimentación deben ser verduras, frutas y hortalizas: y así evitaremos la inflamación, y mejoraremos el sistema inmunológico», recuerda para concluir el nutricionista.

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