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Bienestar

Halloween: cómo pelar una calabaza y recetas para disfrutarla

Aunque en Halloween solemos utilizar las calabazas como decoración, siempre es una buena idea aprovechar su interior para beneficiarnos de todos sus nutrientes

En Halloween puedes hacer dos cosas: decorar tu casa pintando calabazas, el vegetal más representativo de la noche más terrorífica del año, o dedicar el día a preparar ricas recetas con la que es la verdura más grande del huerto.

Si decides aprovechar el interior de este fruto de color naranja, cuya temporada óptima de consumo va de septiembre a diciembre, tienes que tener en cuenta que a veces resulta aparatoso cortarla, pero que teniendo un cuchillo de chef grande todo es más fácil: «Lo primero que hay que hacer es cortar los extremos: con una mano se sujeta la calabaza y con la otra se agarra el cuchillo, flexionando los dedos unos 45 grados para que no haya probabilidad de cortes en nuestra piel. Para facilitar el “momento corte” se puede hacer uno superficial alrededor de la calabaza con esa postura, y ya con el corte hecho, dejar de agarrar la calabaza y cortar con la fuerza de las dos manos, poniendo la mano libre sobre la mano que coge el cuchillo para empujar hacia abajo», explica.

Ya con la calabaza partida en dos mitades, llegamos a las semillas, las cuales se retiran con la ayuda de una cuchara: «Estas se pueden aprovechar horneándolas aparte», dice la dietista-nutricionista María Sanchidrián Lavado. A continuación, tal como cuenta la experta, se coloca la calabaza con el extremo hacia arriba y se va pelando hacia abajo. «Una vez pelada, se puede cortar en láminas, en medias rodajas, en cubos, en juliana, etc. Y con ella se pueden hacer todo tipo de platos, congelarse o hacer batch cooking», aconseja.

Al igual que ocurre con el resto de verduras, la calabaza es también un alimento sano y nutritivo. «Hay que recordar que debemos tomar al menos dos raciones de verdura al día para gozar de una buena salud, previniendo enfermedades crónicas por su contenido en vitaminas, minerales, compuestos fitoquímicos y fibra», recuerda la experta en nutrición.

Sin embargo, María Sanchidrián Lavado quiere aclarar que la calabaza «no destaca por su contenido en ninguna vitamina ni mineral comparada con otras verduras u hortalizas», pero que sus semillas sí. «Los alimentos no solo contienen «nutrientes» (vitaminas, minerales, hidratos, proteínas y grasas), sino que también tienen compuestos que llamamos bioactivos o fitoquímicos, cruciales en la salud.

Las pipas de la calabaza

Por eso la nutricionista quiere que centremos la atención especialmente en sus semillas o pipas, muy proteicas, con alrededor de un 30% de proteínas (30 gramos por cada 100 gramos), mientras que aproximadamente la carne y la legumbre tienen un 20% y el pescado un 15%: «Sí que es cierto que las pipas de calabaza son un alimento útil para contribuir a las proteínas diarias en dietas vegetarianas y veganas, ayudando a reducir la ingesta de alimentos de origen animal, que en España es más alta de lo recomendado. Pero no nos engañemos, en la práctica no obtenemos más proteínas a partir de las pipas de calabaza que a partir de estos otros alimentos, ya que una ración de carne o de pescado puede ser de entre 150-250 gramos, mientras que un puñado de pipas de calabaza pesa 25-30 gramos», aclara la experta.

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