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Bienestar

José María Ordovás: «Podemos y debemos reforzar el sistema inmunitario con lo que comemos»

El experto en nutrición y genómica, José María Ordovás, revela la importancia de la nutrición para fortalecer el sistema inmunitario frente a la amenaza de la pandemia

José María Ordovás (Zaragoza, 1956) es pionero en el estudio de la relación entre la nutrición, la genética y la salud. Dirige el laboratorio de Nutrición y Genómica de la Universidad de Tufts, en Boston (ciudad en la que reside); es también investigador Senior de IMDEA Alimentación y en la actualidad preside el grupo científico que asesora al ministerio de Ciencia e Innovación para la Covid-19.

Acaba de participar en el IV Congreso Virtual nacional de Nutrición, Alimentación y Dietética, FESNAD 2020, que se celebra del 3 al 6 de noviembre en Zaragoza, con una ponencia reveladora: «Nutrición de precisión, el pilar de la nutrición del futuro» en la que ha incidido en la importancia de la alimentación como factor

protector frente a la amenaza de la pandemia.

¿En qué medida es importante la nutrición para hacer frente a la Covid?

La nutrición es esencial para la salud, antes, durante y después del Covid. Lo será siempre. Una realidad a la que hemos tenido que hacer frente en este tiempo es observar qué tipo de pacientes acaba en la UCI o incluso falleciendo. Y lo cierto es que, además del factor «edad», nos hemos encontrado con una población en la que abunda la diabetes, la hipertensión, la obesidad… Todo lo que llamamos comorbilidades relacionadas estrechamente con la nutrición. Entonces, ¿Podemos decir que una «buena nutrición» va a impedir que nos contagiemos? Quizá no, eso dependerá de nuestras actividades y hábitos. Pero lo que sí que podemos decir con seguridad es que una buena nutrición nos preparará mucho mejor para confrontar los problemas asociados al Covid-19 de modo que vivamos síntomas menos graves en caso de contagio.

Si mejoramos nuestro estado de salud y prevenimos estas enfermedades tendríamos un mayor recorrido a la hora de averiguar cómo vencer los resultados peores del Covid-19

Pero algunos conceptos como «buena nutrición» o «alimentarse de forma saludable» o incluso «comer sano» significan cosas distintas para unos y otros..

Sí, de hecho esa es una de las claves sobre la que se tiene que sustentar la nutrición de precisión. No solo es la población general la que está confundida sobre lo que es o no una «buena nutrición». A pesar de que existen guías dietéticas (lo que llamamos «one size fits all» o misma talla para todos), es cierto que cuando hacemos una revisión histórica comprobamos que la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares siguen en aumento. Entonces, ¿qué sucede? Algo está fallando. Por un lado estamos dando una comunicación que no engancha al público y, por otro, tal vez no se estén dando las recomendaciones adecuadas. Cuando hemos entrevistado a los mayores expertos de nutrición a nivel mundial y les hemos pedido que clasifiquen alimentos entre buenos y malos no hubo acuerdo en absoluto.

El 80% de la población está confundida acerca de lo que es una buena nutrición. Es un problema serio y debemos abordarlo procurando entender qué es una «buena nutrición» y caminando hacia el patrón de dieta más adecuado, no solo basándonos en los genes sino también en el ambiente, las costumbres, la localización geográfica y la situación social y económica. Esa es la tarea de la investigación de la nutrición de precisión. Por tanto, lo que necesitamos es llevar la nutrición a ese campo de la precisión que incluye, entre otras cosas, las nuevas tecnologías de laboratorio y de procesamiento de datos.

La nutrición es cambiante porque no hemos tenido pilares de precisión. Aún recordamos esos tiempos en los que se llegó a prohibir los huevos, el café, el pescado azul o incluso el aceite de oliva.

«Mejorar la microbiota mediante la nutrición para reforzar la inmunidad puede minimizar el impacto del Covid-19»

¿Es posible fortalecer el sistema inmunitario a través de la nutrición

Claro. Todos los sistemas pueden fortalecerse a través de la nutrición, incluido el inmunitario. Pero si la siguiente pregunta que me va a hacer es cómo se consigue fortalecer, eso ya son palabras mayores. Naturalmente primero debemos saber desde dónde parte el individuo. Si hablamos, por ejemplo, de un anciano que está en una residencia, que tiene poca movilidad y que apenas sale al sol, le diría que habría que tratar sus carencias vitamínicas, especialmente la falta de vitamina D, para que pudiera afrontar el ataque de un virus en mejores condiciones.

Podemos y debemos reforzar el sistema inmunitario con la nutrición, pero a falta de un conocimiento más profundo a nivel individual, habría que recurrir a cuestiones más genéricas como revisar que el balance vitamínico y de minerales que obtenemos a través de la alimentación es correcto. Y eso está más relacionado con una nutrición de tipo tradicional en la que no tienen cabida los alimentos ultraprocesados que, aunque sean fáciles de preparar, más económicos y estén más ricos, no compensan las carencias vitamínicas y tienen exceso componentes que favorecen la obesidad, diabetes, etc..

Es probable que un nutricionista no recomiende el uso de vitaminas o de suplementos pero en una situación de emergencia como la que nos encontramos puede ser adecuado usarlos, eso sí, con asesoramiento médico

¿Cómo afecta al sistema inmunitario la salud del intestino?

Aunque el SARS-Cov-2 causa principalmente infección pulmonar a través de la unión de los receptores ACE2 presentes en las células epiteliales alveolares, recientemente se encontró ARN del SARS-CoV-2 en las heces de pacientes infectados (y se usa para ver los niveles de infeccion en una zona a traves de las aguas fecales). Curiosamente, las células epiteliales intestinales, en particular los enterocitos del intestino delgado, también expresan receptores ACE2. El papel de la microbiota intestinal en la influencia de las enfermedades pulmonares ha sido demostrado anteriormente. También se sabe que la infección por virus respiratorios provoca perturbaciones en la microbiota intestinal.

La dieta, los factores ambientales y la genética juegan un papel importante en la configuración de la microbiota intestinal que pueden influir en la inmunidad. La diversidad de la microbiota intestinal disminuye en la vejez y el Covid-19 ha sido principalmente fatal en pacientes de edad avanzada, lo que nuevamente apunta al papel que la microbiota intestinal puede desempeñar en esta enfermedad. Mejorar el perfil de la microbiota intestinal mediante la nutrición personalizada y la suplementación, suplementación, por ejemplo con probioticos de calidad, para mejorar la inmunidad puede ser una de las formas profilácticas mediante las cuales se puede minimizar el impacto de esta enfermedad en personas mayores y pacientes inmunodeprimidos.

Se está estudiando si algunas personas tienen una mayor predisposición genética a sufrir Covid-19 o a padecer síntomas más graves, ¿qué avances hay en este sentido?

Estos estudios se encuentran en una fase muy preliminar todavía. Sin embargo, sabemos, basándonos en otras enfermedades, que cada uno de nosotros tenemos una predisposición diferente a padecer una enfermedad basándonos precisamente en la genética, pero no solo se tiene en cuenta la genética.

En cuanto al Covid es cierto que se han llevado a cabo estudios en torno al grupo sanguíneo, por ejemplo, pero aún no es posible determinar el perfil genético que nos hace más vulnerables ante la Covid.

Lo que sí conocemos es la predisposición a padecer diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares. Eso ya nos indicaría, por tanto, una cierta predisposición a padecer las consecuencias más graves del Covid. Pero tengo que aclarar que todo esto sigue siendo un trabajo en proceso.

«En la nutrición de precisión no buscamos trajes a medida sino tallas apropiadas»

Su ponencia en Fesnad ha girado en torno a la «nutrición de precisión». Como experto en nutrigenómica, ¿diría que estamos más cerca de crear «un traje a medida» a nivel nutricional basado en el perfil genético?

No buscamos un traje a medida. Estamos trabajando en encontar una «talla apropiada». Ni es factible, ni es necesario hacer una dieta para cada individuo. Habrá muchos individuos a los cuales esa talla les vaya bien y vamos a incidir en eso. Estamos cada día más cerca.

Es algo que requiere tecnologíaconocimiento y, sobre todo investigación. A día de hoy en Estados Unidos los institutos nacionales de la salud, que son la mayor fuente de financiación científica que existe a nivel nacional e internacional, han corroborado recientemente que la «nutrición de precisión» es el camino hacia el futuro de la salud. Con este sello de aprobación entendemos que habrá fondos para la investigación y se producirá una reactivación tremenda de esta área de conocimiento.

En la actualidad es presidente del grupo de trabajo multidisciplinar del COVID del Ministerio de Ciencia. Hace unos meses aseguraba que no podríamos bajar la guardia pues podría darse la tormenta perfecta y así parece estar siendo, ¿en qué punto nos encontramos ahora?

Lo que estamos viendo es que hay efectivamente más casos, pero también es cierto que se están haciendo más test. No es que el nivel de infección se esté disparando, simplemente se están detectando más casos. Pero tampoco es para echar las campanas al vuelo porque el problema existe, sigue existiendo. No es más grave que antes y, de hecho, la mortalidad es menor en los momentos del pico, pero naturalmente se debe mantener la guardia alta.

Cuando ya llevas combatiendo algo así durante meses es fácil bajar la guardia por cansancio y por agotamiento. Y ese es uno de mis grandes tempores.

Eso de que la vacuna está al llegar es una falsa esperanza. Hasta que llegue la vacuna lo vamos a pasar mal como ya se está demostrando en el día a día. Para evitar pasarlo peor debemos mantener la guardia alta y seguir siendo prudente

¿No hay un plazo de mejora en el horizonte?

Cada ola tiene su frente y su parte de atrás. Si ahora logramos seguir sin llegar los a extremos, manteniéndonos firmes en las instrucciones básicas (mascarillas, higiene y evitar reuniones..) la cresta de la ola podría no subir más y podríamos encontrarnos en la parte de bajada. Pero vamos a ver si en las próximas semanas conseguimos eso para poder evitar esa situación tan moralmente negativa que sería pasar una Navidad en confinamiento. Todos tenemos que pensar en «portarnos ahora lo mejor posible» para poder tener una época festiva sin confinamiento.

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