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Bienestar

Los beneficios de comer membrillo más allá del postre

Es bajo en calorías y el aporte de potasio del membrillo es importante para el funcionamiento de los músculos y las conexiones nerviosas

El membrillo es una fruta de la familia de las Rosáceas. En la antigua Grecia este fruto era el símbolo de amor y fecundidad, y los recién casados debían de comer uno antes de entrar en la habitación nupcial. Se trata de un fruto autóctono de Europa meridional y de los países a orillas del mar Caspio. En España hay plantaciones en Murcia, Valencia, Andalucía y Extremadura, y la época de recolección empieza a finales de septiembre y perdura aproximadamente hasta el mes de febrero.

Para Hipócrates (s.IV a.C), tal como cuenta la Fundación Española de la Nutrición, era la fruta más aprovechable con fines curativos y Plinio el Viejo lo recomendaba para el tratamiento de hasta veintiuna dolencias: «Aun cuando no existe confirmación médica de los efectos que se le atribuyen, el membrillo continúa siendo una fruta muy valiosa desde el punto de vista fisiológico y nutricional. Es sorprendente su alto contenido en pectina, taninos y fibra, siendo su consumo eficaz contra las diarreas. Las semillas del membrillo se componen, en una quinta parte, de sustancias expectorantes con efectos curativos en inflamaciones y catarros».

Por qué hay que comerlo

La dietista-nutricionista Patricia Ortega ( @patriortega_nutricion) indica que, a nivel nutricional, el membrillo es una fruta de bajo aporte calórico y bajo contenido en azúcares. «Algunas de las propiedades saludables de esta fruta se deben a su contenido en fibra (pectina y mucílagos) y taninos, sustancias que confieren su propiedad astringente a tener en cuenta en situaciones como por ejemplo la diarrea ya que al retener agua reduce el tránsito intestinal y/o ayudar a evitar la deshidratación por vómitos», explica. Aunque su contenido en vitaminas y minerales no es destacable, dice la experta que sí se puede hablar de su contenido en potasio, importante para el correcto funcionamiento de los músculos y las transmisiones nerviosas entre otras funciones.

Aplicado como uso tópico o externo el mucígalo del membrillo es bueno para las quemaduras solares, la piel agrietada, las excoriaciones, los labios secos y los ojos inflamados. Cuentan los expertos de la Fundación Española de la Nutrición que las semillas de membrillo secas, simplementes chupadas, resultan muy efectivas como caramelos contra la tos, «pero hay que evitar masticarlas porque son muy amargas».

Nutricionalmente, por cada 100 gramos de porción comestible, el membrillo tiene un 82,4% de agua y tan sólo nos aporta 29 kcal, que proceden, principalmente, de los 6,3 gramos de hidratos de carbono, según datos de la BEDCA. Como todas las frutas, apenas tiene proteínas (0,3 gramos) y, después del níspero (10,2 g de fibra) es la fruta que más fibra contiene (6,4 gramos); tiene también calcio (14 mg), potasio (200 mg) y vitamina C (15 mg).

Sin embargo, el membrillo tiene un inconveniente, y es que no se hace uso de él como es debido. Según expone la experta en nutrición Patricia Ortega, se consume más en recetas dulces que como fruta en sí: «Es un problema porque este aporte calórico se dispara y, al someterlo a cocción, pierde nutrientes».

Los usos del membrillo

«Para tomar membrillo es necesario frotarlos con un paño para eliminar la pelusilla. Luego se corta por la mitad, se eliminan las semillas y con un cuchillo afilado se corta su carne en forma de dados. Se utilizan tradicionalmente para fabricar jaleas, carne o dulce de membrillo y mermeladas, que contienen mucha pectina», indican desde la FEN.

«El membrillo se puede comer crudo tal cuál, pero su uso más conocido es como dulce de membrillo, el que, por su ya entonces alto contenido en azúcares, habría que limitar su frecuencia de consumo», alerta Patricia Ortega.

Tradicionalmente, esta fruta se consumía en su formato dulce en forma de mermeladas, confituras, jaleas, etc., aunque también se utiliza para preparar pastas de frutas y gelatinas ya que su pectina proporciona la suficiente consistencia que no es necesario añadir otras sustancias espesantes. Además, también tiene un uso muy casero: como ambientador. Estos se guardan junto a la ropa y desprender un olor muy agradable.

Y si lo que quieres es elaborar un dulce de membrillo sin demasiado aporte de azúcar, la nutricionista Patricia Ortega aconseja ir reduciendo la cantidad de azúcar de la receta original hasta que a nuestro paladar le resulte más aceptable: «Es muy interesante utilizarlo también podemos emplearlo para recetas saladas como quiches y/o hojaldres con verduras y ensaladas», informa la nutricionista.

Conservación de los membrillos

La FEN informa que al comprar los membrilos estos deben ser duros, pesados, sin daños y de un intenso color amarillo. Si los que adquieras presentan un color más claro pueden madurar perfectamente a temperatura ambiente. Además, aquellos que muestran unos pequeños puntos marrones no influyen en absoluto en su calidad.

«Pueden conservarse en el frigorífico durante varias semanas, pero el fruto entero es difícil de congelar salvo que sea pure de membrillo, que en ese caso sí es apropiado para la congelación. Aunque esta fruta se conserva bien, se estropea con bastante rapidez si su corteza presenta golpes», dicen.

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