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Peldaño 40: «No inviertas sólo en lo que ayude a sumar, hazlo también en lo que no resta»

En este capítulo de «Los 88 peldaños de la gente feliz» te explico los dos tipos de felicidad que hay, y qué te aporta cada una

En general, la gente suele considerar que las diferentes áreas de nuestra vida nos dan más o menos felicidad, y que esta felicidad es del mismo tipo para todas las áreas, pero realmente no es así. No existe un solo tipo de felicidad, sino dos. Uno de los tipos es el que tiene poder para darte felicidad y el otro es el que tiene poder para no quitártela. Lo interesante es que no pueden cruzarse. Lo que tiene poder para no quitarte felicidad no tiene poder para dártela y viceversa.

Tranquilo. Quizá te haya costado entender esa última frase, pero voy a usar un símil que la explica de forma muy clara. Es el símil del terreno y la casa. Cuando tú quieres construir tu propia vivienda para vivir en ella, siempre necesitas dos elementos: el solar, es decir, el terreno; y la edificación, es decir, la casa. El terreno no tiene el poder de darte una vivienda en la que vivir, ya que en un terreno no se vive, pero, sin embargo, sí tiene el poder de dejarte sin vivienda, ya que sin terreno, no hay casa. Por otro lado, si tienes los planos, el dinero y los materiales para construir la casa más bella del mundo pero no hay un terreno sobre el que construirla, será una gran pena, pero… la casa más bella del mundo nunca será una realidad.

«Significado es convertir gotas de potencial en gotas de valor»

¿Cómo se traduce esto a la vida real? Presta atención porque es un concepto interesantísimo. Si tomamos el área de la salud, mucha gente dice habitualmente aquello de «la salud es lo primordial en la vida», y pareciera que es el área con mayor capacidad para hacernos felices. Pero la salud no tiene poder para generar felicidad. ¿Por qué lo dicen entonces? (Aquí viene lo importante.) Porque sí tiene poder para no quitártela. Cuando tienes buena salud, no eres más feliz, pero cuando no la tienes, sí lo eres menos. La salud es… un terreno. Igual que donde no hay terreno no hay casa, donde no hay salud no puede haber felicidad. «¿Y un proyecto que me apasiona? ¿Es terreno o es casa?». Es casa, ya que tiene el poder de añadir a tu vida enormes dosis de felicidad y realización (tu edificación), pero si, y sólo si, tienes todas las áreas que representan el terreno bien atadas previamente.

La casa se centra en los máximos, pero el terreno te da los mínimos, y sólo la garantía de los mínimos te posibilita el alcance de los máximos. Los mínimos no tienen poder para sumar (felicidad, casa, construcción), pero sí tienen poder para no restar. ¿Y la familia, el dinero o un trabajo? Siempre que lo que te aporten sea de mínimos, serán tu terreno, y cuando con ellos generes algo de mucho valor, serán tu casa. Si la relación con tu familia es simplemente neutra, ni buena ni mala, y uno de tus familiares falleciera, tú estarías muy infeliz, pero, sin embargo, cada día que no fallece no estás más contento (terreno). Si por el contrario, realizas veladas inolvidables y viajes mágicos con ellos, con cada uno estás aumentando un poco tu nivel de felicidad, ya que no sólo tienes Terrenos, sino que además, construyes casas.

¿Cuáles son las tres aplicaciones de esta fórmula a tu vida? Site centras en conseguir máximos (casa) y tus mínimos están desatendidos (terreno), esos máximos desaparecerán igual que desaparecería tu casa el día que te expropiasen el solar. Centrarse sólo en mínimos pero no construir nada más, sería como adquirir el terreno y nunca edificar tu casa. Esto equivale a tener una vida de mediocridad, en la que no sufres, pero tampoco prosperas. Y por último la fórmula del éxito… Ésta consiste en asegurarse de no descuidar nunca tu terreno, esto es, todas las áreas que aunque no tienen poder para darte felicidad, sí tienen el poder de quitártela — la salud, la estabilidad emocional, las relaciones personales, el trabajo, la paz mental, un mínimo de dinero—, pero para luego construir algo sobre esas bases, esto es, tu casa. ¿Y sabes cuáles son las casas más bellas? Las que se construyen con una única palabra en mente: significado.

Una vez tengas en orden tu vida — lo que constituye tu terreno, esto es, los mínimos—, haz todo lo posible por añadir a tu vida el mayor número de áreas que aporten las mayores cantidades de significado — esto es… tus máximos.

#88PeldañosGenteFeliz

No inviertas sólo en aquello que te ayude a sumar. Invierte también en aquello que te ayude a no restar.

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