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Deportivo Alavés, centenario y glorioso

Las puertas de Mendizorroza guardan tatuadas en pintura y recuerdos la historia del Deportivo Alavés. Un museo de la intensa vida de un club que hoy cumple 100 años. El Paseo de Cervantes, con las huellas de generaciones de aficionados aún marcadas, señala la senda a la casa albiazul desde su inauguración el 27 de abril de 1924 -víspera de San Prudencio-. Tres años antes, un 23 de enero de 1921, el Sports Friend’s mutó en Deportivo Alavés bajo la tutela de Hilario Dorao y Amadeo García de Salazar uniendo al fútbol con Vitoria-Gasteiz y Álava para siempre.

El balón comenzó a rodar en Mendi y el Glorioso, apodo que acompaña al Alavés desde que en 1930 se convirtió en el primer equipo en subir a Primera, accedió a la élite con Olivares, Lecue, Antero, Modesto y la infranqueable y eterna pareja defensiva formada por Ciriaco y Quincoces en sus filas. Un hito inicial que duró tres años dentro de una aventura en la que se quedaron demasiadas veces encerrados en el ascensor. En el curso 1970-71, el Alavés cumplió sus bodas de oro en Regional. Y 50 años de altibajos después, tras triunfar en todas las categorías, mira a su futuro desde LaLiga.

Supervivencia albiazul

Tantas veces rozó el abismo de la desaparición el Alavés -la última tras el paso por Vitoria de un Piterman que dejó un agujero financiero y un concurso de acreedores que casi hiere de muerte a la entidad- como tantas otras superó el golpe levantándose con más fuerza. Todas sin perder ni el azul ni el blanco de las rayas de su camiseta -fueron excepciones el ‘Pink Team’ que se paseó por el viejo continente con el nombre de sus abonados y la elástica estilo Boca de la final de la UEFA de 2001- ni a una afición -su mayor activo- que creció más en Segunda B que en Dortmund, cuando fue galardonada como la Mejor de Europa.

Los abuelos que paladearon el sabor de Primera entre 1954 y 1956, vibrando con el 7-0 al Valencia y alentando a Ibarra, Erezuma, Gorospe, Echeandía, Berasaluce… y a un Primi que secó a Di Stéfano con un marcaje que rememoraban cada vez que ‘La Saeta’ visitaba su bar, introdujeron en la fe albiazul a los jóvenes que crecieron en la General. El epicentro del soporte babazorro en el que el capitán Manu García descubrió el alavesismo antes de saltar la valla y disfrutar desde el otro lado. Un santuario trasplantado al fondo de Polideportivo con ‘Iraultza’ cuando Mendizorroza se modernizó diciendo adiós al marcador de Donato.

Futbolistas de renombre

El ‘Barcelona de Segunda’ de Valdano, Badiola, Alexanco, Morgado, Señor, Eloy, Salamanca… que no consiguió el asalto a Primera en los 70, desafió a los azulgranas en los cuartos de la Copa de 1978. “A Cruyff se le trata de usted”, respondió Johan a un joven Valdano que le recriminó que no soltara el balón durante la vuelta en el Camp Nou. En la ida, el Barça había caído (1-0) sobre el barro. “¿Por qué no te llevas esa pelota a casa y nos das otra para seguir jugando?”, le dijo.

Una anécdota en décadas de canteranos de renombre -Valverde, Zubizarreta…- y decepciones en el césped. Puskas se sentó en el banquillo albiazul en 1969. Lo hizo como secretario técnico al carecer de titulación. El Alavés bajó a Tercera en un año marcado por la muerte de Sarasola. Un shock como el descenso administrativo de 1986 que llevó al club al límite. Un castigo en Tercera que acabó cuatro años después en Elgoibar con Roth, Feijóo, Txosa… Y el peaje de cinco ‘playoffs’ de ascenso se cobró en 1995 en Jaén volviendo a Segunda con ‘Txutxi’ Aranguren, Lasheras, Castillejo, Arregi…

La labor de Juan Arregui y Gonzalo Antón en los despachos, con José Luis Compañón presente, rompió la errática marcha del club. Serrano, Codina, Karmona, Desio, Téllez, Pablo, Javi Moreno… con Mané de estratega, desafiaron a la lógica alcanzando las semifinales de la Copa en 1998 tras eliminar a cuatro Primeras a doble partido – Madrid y Dépor incluidos- y devolviendo 42 años después al Alavés a Primera en una lluviosa tarde ante el Rayo. La plaza de la Virgen Blanca volvió a teñirse de albiazul.

Dortmund y el Calderón

A los héroes del ascenso se unieron Iván Alonso, Astudillo, Magno, Herrera, Contra… para terminar sextos en el 2000 y alcanzar la final de la UEFA en 2001. Para citarse con el Liverpool, el Alavés apeó a Inter, Kaiserslautern… Celedón bajó en Dortmund ante miles de vitorianos antes de retar a los ‘reds’. Igualaron un 3-1 a Owen, Heskey, Gerrard… forzando la prórroga con el 4-4 de Jordi Cruyff en el 89′. Resistieron dos expulsiones hasta que Geli, en propia, hizo el 5-4 definitivo. Un gol de oro cruel en una noche épica. Un sueño que se transformó en pesadilla con Piterman. Subir a Primera en 2005 fue una maldición. La remontada (3-2) en el añadido ante la Real en 2008, con los hinchas invadiendo el césped tras el gol de Toni Moral, y el posterior peregrinaje rumbo a la permanencia en Vigo, fueron la antesala del descenso.

La Segunda B sirvió de catarsis. La llegada del Grupo Baskonia, encabezado por Josean Querejeta, en 2011, con un fuerte compromiso y apoyo institucional, estabilizó a un club que volvió a Segunda en 2013 con Natxo González, Beobide, Viguera… ante un Jaén que fue talismán: en 2014, Guzmán firmó en el 93′ una agónica salvación en La Victoria (2-3). Un ascenso meteórico, con Manu García en cada foto, que devolvió una década después al Alavés a Primera en 2016 de la mano de Bordalás. Y en 2017, con Pacheco, Laguardia, Ibai, Llorente… y Pellegrino de DT, alcanzaron la final de Copa. Los hijos de Dortmund tomaron el Calderón y saltaron con el golazo de Theo. Pero el Barça de Messi fue demasiado (3-1).

Otra postal de un Alavés que resiste en Primera… sin el calor de su grada. El coronavirus ha traído el silencio a Mendizorroza. Pero el ‘Bravo equipo albiazul’ del himno de Donnay volverá a sonar y el ‘Alta la frente’ de Izal tendrá su estreno con público. El Alavés y su afición siempre resurgen. Gloriosos.

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