Portada » Honores entre Zidane y Guardiola
Deporte

Honores entre Zidane y Guardiola

A varias Lunas del Liverpool en la Premier y ante un posible exilio de la Champions en los dos próximos cursos, al Manchester City le apremia el presente. Un presente que pasa por un reto mayúsculo con el gran patriarca de la Copa de Europa: 50 ediciones suma en exclusiva el Real Madrid, más que cualquier otro club. El Madrid de toda la vida contra un City que pide paso entre la nomenclatura del fútbol europeo desde anteayer, cuando en 2008 pasó a ser tutelado por un multimillonario consorcio de los Emiratos Árabes. Ya ganaba Copas de Europa el Madrid cuando apenas unos miles de aficionados acudían a los partidos del City en Segunda allá por 1965. Antes y después, el otro equipo de Manchester solo tiene por botín una Recopa (1970). Un título de caza menor logrado en Viena frente al Górnik Zabrze polaco ante solo 7.968 espectadores.

Este miércoles (21.00, Movistar LC) el City presenta su candidatura europea, por más que nunca haya pasado de semifinales, estación que alcanzó en la temporada 2015-2016, cuando precisamente el Real Madrid le dejó en la cuneta antes de imponerse al Atlético por penaltis en San Siro. Frenado en casa por el rockero Liverpool de Jürgen Klopp, el equipo que tutela Pep Guardiola lleva una temporada bacheada, con menos cuajo que en campañas precedentes. Con todo, Zinedine Zidane no reparó al proclamar con énfasis a quien a su parecer es el mejor entrenador del momento: “Pep Guardiola”. “No quisiera llevar la contraria a Zidane, pero no soy el mejor entrenador, nunca lo he pretendido, porque los artistas son los jugadores”.

Sea o no el mejor, el historial del técnico catalán le etiqueta como el gran azote contemporáneo del Real Madrid. Como entrenador solo ha caído en una de sus ocho visitas a Chamartín (1-0, al frente del Bayern en la ida de las semifinales de la Champions 2014-2015). Al timón del Barça, en cualquier escenario, solo perdió dos partidos de 15, con nueve victorias. Sin embargo, nada tienen que ver aquellos tormentosos clásicos con lo vivido este martes entre Zidane y Guardiola y los abundantes piropos mutuos. Del Mou es “el puto amo” al “fue un honor que Zidane me visitara cuando yo entrenaba al Bayern”. Antes ya dijo el francés: “En Múnich fue muy sincero conmigo y me inspiré en lo que él hizo”. Guardiola: “Es muy bueno para esta profesión que triunfe alguien como Zidane (…) Es un placer volver a un estadio como el Bernabéu (…) Hazard ha sido un fichaje estratosférico, ojalá pudiera jugar esta eliminatoria (…) Pasan y pasan las generaciones y en Europa no hay nadie mejor que el Real Madrid”. Tan sincero sonó Zidane como seis horas después Guardiola, que jamás ha disimulado su admiración por el genial jugador bleu, al que pidió la camiseta tras caer España con Francia en la Eurocopa de 2000.

En este clima de concordia entre sus respectivos técnicos, en estos octavos se medirán dos equipos que transitan un tiempo de irregularidad. El Liverpool ha hecho dudar al City, por más que en su ideario prevalezca el mimo a la pelota por encima de todo. En el caso del Madrid, el equipo ha pasado por varias fases. Desde el espanto de la pretemporada a la remontada tras el fiasco de Mallorca. Y, de repente, tras el varapalo copero con la Real ha llegado un desplome en LaLiga. Europa y el clásico del domingo reflejarán si solo es un paréntesis o se agrava el diagnóstico.

Para el duelo con el conjunto inglés, Zidane recupera a Bale, junto a Vinicius candidato al ataque junto a Benzema. Ninguna pista dio el preparador marsellés, que dejó fuera de la convocatoria a los no lesionados James, Nacho, Brahim y Mariano. Guardiola, por su parte, cantó el alta de Sterling, con problemas musculares en las últimas jornadas.

Cada cual con su pizarra a cuestas tras una jornada de reflexión marcada por la exquisita camaradería entre ZZ y Guardiola. Al fondo, el vaticinio de Sergio Ramos: “Será un partido para tíos, no para niños”.

----