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Economia

España destruirá en un mes todo el empleo creado en seis años después de la crisis

La cifra de desempleo que se publicará en próximos días dará cuenta de la envergadura de la crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus. Según las previsiones de sindicatos y patronales, y como confirman los datos publicados por el Ministerio de Trabajo durante los últimos días, hasta tres millones de personas se podrían ver expulsadas del mercado laboral solo en el mes de marzo como producto del parón productivo de la economía.

De confirmarse tal impacto, supondría que en solo 30 días España perdería la totalidad del empleo creado durante la recuperación económica de la crisis de 2008, pasando de los 3.246.047 parados hasta los casi 6.250.000 desempleados en un mes, lo que casi dobla el volumen actual de parados. Una cifra que se situaría cerca de los 6.278.200 desempleados registrados en el primer trimestre de 2013, el pico tras la crisis económica de 2008 y máximo de la serie histórica, aunque se alcanzaría esta cota en un solo mes y no en los cinco años que se tardó entonces.

Según advirtieron los sindicatos la pasada semana, podría haber un millón de personas despedidas en las últimas semanas, de las que tres cuartas partes tendrían contratos temporales o por obra y servicio. Respecto a los empleados afectados por Expedientes Temporales de Empleo (Ertes), fuentes sindicales cifran en 200.000 los expedientes, con 1,2 millones de trabajadores afectados en apenas 15 días, aunque se espera que las personas incluidas en expedientes temporales de empleo en esta fase superen los dos millones. En total, los empleos afectados rondan los tres millones entre despidos (un millón) y expedientes temporales (otro dos millones).

Y todo ello, a pesar de que si no se hubiesen adoptado medidas de ayuda para autónomos, empresarios y trabajadores, los expertos confirman que el impacto para el mercado laboral podría ser aún más demoledor en el medio plazo. De hecho, sobre estas cifras que engrosarán la lista del SEPE, el Gobierno espera lidiar con ellas antes de que finalice el año, bajo la perspectiva de una crisis que será profunda, de corta duración y con un rebote importante de la actividad en el tercer trimestre del año. Con todo ello, el efecto económico sobre el agregado del año se percibirá en el desempeño del PIB a finales del presente ejercicio.

Según un análisis de Fedea, BBVA Research y la Fundación Rafael del Pino, de acuerdo con las simulaciones realizadas, la caída del PIB en 2020, que en el escenario base es del 4,1%, pasaría a ser del 0,6% contemplando las medidas adoptadas por el Gobierno y a nivel europeo. En un escenario alternativo, menos optimista pero “igualmente verosímil”, la reducción del PIB de 2020 sería del 7,9% sin medidas paliativas y del 4,5% con ellas. Además del elevado coste de las medidas impulsadas se espera que el déficit repunte un 3,5% en el presente ejercicio.

En la cara opuesta de la moneda está la pérdida de afiliados a la Seguridad Social como producto del incremento de parados. Más aún cuando se supone que este cálculo de incremento del paro es a partir de puestos de trabajo que estaban activos y, por lo tanto, eran cotizantes al Sistema, y que de golpe abandonan la lista de ocupados en nuestro país para ir a la de desempleados. En este sentido, si en el mes de febrero de 2020 se contabilizan algo más de 19.250.000 ocupados, pasaríamos en el mes de marzo a tener 16.250.000 ocupados, una cifra que sería aún menor que la registrada en el peor trimestre de la pasada crisis (primer trimestre de 2014, según datos de la EPA) con algo más de 16.950.000 afiliados a la Seguridad Social. Si bien en estos meses se llegó a un volumen de 16.173.000 ocupados en enero de 2014.

De modo que, tal y como ocurre en el caso de las cifras de desempleo solo en marzo de este 2020, se borraría de un plumazo el aumento de personas inscritas en la Seguridad Social durante seis años de recuperación.

Impacto anual de la crisis

No en vano, se espera que estas cifras respondan a la coyuntura destructiva de la economía implantada a nivel global en marzo por la toma de medidas restrictivas de la actividad social y económica, pero que remonten durante los dos últimos trimestres de este año. Así, según el anterior análisis citado de Fedea y BBVA, el ritmo de incremento del desempleo a finales de año será similar en volumen a la caída del PIB con una relación de uno a uno. De ello se desprende que en el peor de los escenarios proyectados, con medidas de contención sobre la mesa (una caída del 4,5%), el incremento de parados en nuestro país sería de 150.000 para el agregado del presente año.

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