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Economia

La plantilla de Coca-Cola teme que tras Málaga se cierren las plantas de La Coruña y Bilbao

F. J. Cristòfol  Myriam Ávila

Se inicia la negociación con los sindicatos mientras la empresa baraja prejubilaciones o traslados de los 80 empleados de Málaga a Sevilla.

Una historia con un final redactado desde hace 25 años. Así definen los trabajadores de la mítica planta embotelladora de Cola Cola European Partners (CCEP) en Málaga el anuncio de su cierre definitivo tras 60 años de historia. Con esta maniobra, la compañía quiere derivar toda la capacidad industrial al centro de La Rinconada (Sevilla), la más grande de Coca Cola en Europa.

La noticia no ha sentado bien entre la plantilla, que ve el cierre como una crónica de una muerte anunciada, según han manifestado fuentes de los trabajadores a Invertia. Han recordado cómo hace seis años, con los cierres en Asturias, Mallorca y Madrid, ya se decía que el final de la planta malagueña llegaría en el 2020.

Con ello, temen que la pesadilla vaya a más y el virus del cierre se extienda por La Coruña y Bilbao, una jugada que supondría un duro golpe al empleo industrial. Ante la noticia, la reacción de los sindicatos y la plantilla no ha tardado en llegar: responderán ante lo que consideran una “agresión” en materia laboral para la provincia.

Así lo ha manifestado el secretario general de Industria de CCOO Málaga, Andrés Gato, quien ha considerado que la maniobra de la compañía supone un golpe al sector local. “Cae una bandera del empleo de calidad. No es ni el momento ni son las circunstancias apropiadas para este tipo de decisiones”, ha expresado el representante de los trabajadores.

Con ello, ha dejado clara la posición de la plantilla malagueña. Desde la organización sindical, según han informado a Invertia, pondrán los recursos necesarios para la defensa del empleo y los puestos de trabajo en la provincia. “Vamos a responder ante la agresión con contundencia y con la movilización necesaria”, ha asegurado.

Inicio de negociaciones

Por parte de la empresa, comienza ahora el proceso de consulta con los representantes de los trabajadores. Con ello, se constituirá una mesa de negociación de la que esperan “llegar a un acuerdo”, dicen desde Coca-Cola. “Una vez terminado el proceso de consulta, mejorará nuestra posición competitiva, lo que nos permitirá seguir siendo una empresa relevante en Andalucía”.

El compromiso de la compañía pasa ahora por mantener el nivel de empleo y su papel relevante como empresa en Andalucía. En este sentido, no cierran la puerta a negociar prejubilaciones o traslados de los 80 empleados de la planta de Málaga a la de Sevilla. La decisión supone concentrar la producción andaluza en la planta de Sevilla para asegurar la competitividad.

La planta de La Rinconada lleva en funcionamiento 22 años y en el último bienio ha recibido una inversión de 44 millones de euros para su modernización. Cuenta con capacidad para producir el 25% del total del volumen vendido en España a través de sus 11 líneas y con un almacén robotizado con capacidad para 100.000 pallets.

Conflicto local

Las reacciones en el ámbito político han sido inmediatas. El portavoz del PSOE en Málaga, Daniel Pérez, ha pedido al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y al alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, ambos del PP, que “hagan algo para evitar este cierre y se pongan las pilas para mantener esos empleos“.

De la Torre no ha tardado en responder al portavoz socialista y ha tirado de archivo recordando que “en 2003/2004 el Ayuntamiento de Málaga planteó la modificación de elementos para una nueva fábrica de Rendelsur”, la distribuidora local de Coca-Cola.

Ha achacado que la Junta, gobernada entonces por el PSOE, “vetó” cualquier posibilidad. El alcalde exige “a la empresa que ofrezca las mejores alternativas a los trabajadores de Málaga”.

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