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La posible imputación de Iglesias le estalla al Gobierno

El juez deja en la picota al vicepresidente al pedir que se le investigue por el ‘caso Dina’. Sánchez ratifica su apoyo al líder del Podemos y el PSOE “aguantará” a la espera del Supremo

Cuando menos se esperaba, el ‘caso Dina’ le ha estallado al Gobierno y amenaza con provocar tensiones entre el PSOE y Unidas Podemos. El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón pidió este miércoles al Tribunal Supremo que investigue a Pablo Iglesias en relación con el robo del móvil de su exasesora Dina Bousselham. Un varapalo judicial para el vicepresidente segundo que, como primera consecuencia, eclipsó a Pedro Sánchez en la presentación de los planes del Ejecutivo para absorber los fondos europeos.

La noticia, esgrimida desde el primer momento por la bancada de la derecha para exigir el cese de Iglesias, instaló al sector socialista del Consejo de Ministros en un férreo silencio, roto primero por la ministra portavoz, María Jesús Montero: “Pablo Iglesias sabe que tiene todo nuestro apoyo”. Palabras que confirmó Sánchez horas después en una conversación informal con periodistas antes de subir a un avión con destino a Argelia. En las filas moradas, ministros y diputados salieron en tromba a defender al vicepresidente y calificaron la decisión del juez de un intento de “destruir” a Iglesias.

A media mañana, en mitad de la intervención del presidente del Gobierno sobre la gestión de las ayudas europeas, la petición de investigar a Iglesias por los delitos de descubrimiento y revelación de secretos con la agravante de género, daños informáticos y acusación o denuncia falsa y/o simulación de delito opacó el anunció del Ejecutivo. Horas después, ni la ministra de Igualdad y número dos de Podemos, Irene Montero, logró desviar el foco de Iglesias al anunciar una reforma de la ley del aborto del 2015.

ASOMBRO POR LA DECISIÓN 

“No damos crédito”, subrayaron voces del partido morado que no entienden que, a mediados de septiembre, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional aceptara el recurso presentado por Iglesias para volver a ser considerado como “perjudicado” en el ‘caso Dina’ y que, semanas después, pretendan imputarle delitos a su jefe de filas.

“El juez se salta a la Audiencia Nacional y a la fiscalía porque contra Podemos y contra Pablo Iglesias vale todo”, lamentó el portavoz parlamentario del partido, Pablo Echenique, a través de Twitter. El dirigente morado, que criticó que se intente “destruir” a Iglesias, señaló que consideran “inconcebible” que el Tribunal Supremo acepte la petición de García Castellón. Un respaldo al que se sumaron los ministros morados Yolanda Díaz y Alberto Garzón.

Por su parte, Iglesias evitó pronunciarse sobre la polémica y, en el acto al que acudió por la tarde para presentar las líneas maestras del fondo europeo para temas sociales, no hizo ninguna mención a su posible imputación. Tan solo hizo una referencia entre líneas: la modernización de España “tendrá enfrente a los que siempre han estado en contra”, que son una parte “muy importante de las derechas” y “los poderes profundos” que quieren devolver a España al pasado, sostuvo. “Este Gobierno va a asumir las tareas históricas que le han tocado”, remarcó.

UN “ATAQUE” AL GOBIERNO 

La noticia puso en tensión al PSOE. En el Gobierno, primero la ministra portavoz lanzó un capote a Iglesias. “Respetamos a la Justicia y Pablo Iglesias sabe que tiene todo nuestro apoyo”, dijo al abandonar el pleno del Senado. En una conversación informal antes de tomar un avión rumbo a Argelia para una visita oficial, Sánchez reafirmó las palabras de Montero y comentó que ya le había trasladado su respaldo a Iglesias a través de una conversación telefónica, informa EFE.

Más tarde, en ‘La noche en 24 horas’, en TVE, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, no se salió del argumentario del Ejecutivo: la noticia de la exposición razonada del magistrado no genera “ninguna inquietud” en el Gobierno, porque la causa no tiene “nada que ver” con el cargo de Iglesias ni con su tarea en el Ejecutivo. Pero la número dos no quiso adelantar qué ocurrirá si su compañero de Gabinete es imputado: “Hemos visto en la vida política situaciones tan insólitas en relación con los cargos públicos en todas las direcciones que conviene la prudencia y esperar a los tiempos de la Justicia”.

“No vamos a adelantar acontecimientos”, sostuvo cada vez que fue interpelada. Y respecto al mensaje oblicuo del vicepresidente contra quienes se oponen a la modernización, Calvo reconoció que hay una España “que se manifiesta reacia a las reformas”, resistente a las “políticas progresistas”. La mano derecha de Sánchez no quiso detenerse en la “coincidencia” del escrito del juez con la puesta en escena del Ejecutivo del plan de recuperación: lo entiende como una “casualidad”.

Aun así, la tónica general entre los socialistas fue la prudencia, cuando no, directamente, el silencio. Fuentes cercanas a la cúpula del PSOE señalan que “la consigna es, de momento, aguantar”, como ocurrió meses atrás con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y su polémico cese del coronel Diego Pérez de los Cobos. También la derecha hostigó al Ejecutivo, este sostuvo el pulso y la tempestad amainó. Este es, con todo, un caso distinto, que ha dado muchas vueltas y que puede llegar a la orilla del Supremo, y si el asunto “se complica, quizá desemboque en una salida de Iglesias, que podría suponer la salida de Unidas Podemos del Gobierno”, opinan en Ferraz. Pero eso ocurriría a medio y largo plazo, no de manera inminente y solo si el caso se embrolla judicialmente.

Para llegar a ese punto, pues, todavía queda. Primero, el Tribunal Supremo debe aceptar investigar a Iglesias (tras el pronunciamiento de la fiscalía), designar a un magistrado para que lleve el caso y solicitar un suplicatorio al Congreso para citarle, si este no quiere declarar por voluntad propia. Sería en ese momento en el que el PSOE se encontraría en una situación delicada, debiendo pronunciarse sobre si concederlo o no. Y también Sánchez debería decidir qué hace con su vicepresidente y su socio de coalición: si lo mantiene a su lado o le desaloja del Consejo de Ministros.

“El PP está ahora mordiendo, pero ellos tienen ‘Kitchen’, y eso les va a matar a ellos también. Pero todos vamos a tener que dejar algún muerto por el camino”, opinan desde el cuartel general. Y eso que ambos casos “no son comparables”.

No obstante, desde la cúpula socialista prefieren no adelantarse “porque todo cambia de un día para otro”. Por lo pronto, lamentan que el ‘caso Dina’ estallara este miércoles y lo califican de “un ataque evidente al Gobierno”. “Es una hostia y nos ha jodido, claramente, porque además era el día del anuncio estrella del plan de recuperación. En política, casualidades, las justas”, sentencian. De todos los delitos que persiguen a Iglesias, el que algunos creen más delicado es el de denuncia falsa.

EXIGENCIAS DE DIMISIÓN 

Pese a que fuentes del Gobierno apuntan que “aguantarán” la presión, la oposición conservadora cargó duramente contra el Ejecutivo. El líder del PP, Pablo Casado, tardó apenas unos minutos en pedir en Twitter a Sánchez que expulse a Iglesias del Gobierno, informa Pilar Santos. “Debe cumplir la misma vara de medir que exigía en su moción de censura”, escribió.

La líder de Cs, Inés Arrimadas, también aprovechó para arrinconar al Gobierno y solicitó la comparecencia de Iglesias en el Congreso. Además, subrayó que, en el caso de ser imputado, Iglesias debe dimitir. La formación naranja, por tanto, no llegó tan lejos como el PP. Vox trató de apuntarse un tanto por haber presentado una querella contra el vicepresidente en agosto.

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