Fue en 2018 cuando saltaba la noticia: el teatro Quintero, ese en el que tantos éxitos cosechó Jesús, tenía los días contados. La relación del periodista con la empresa propietaria del local, Inversiones Frois Lissen S.L, se tornó más tensa que nunca después de dos años y medio de impagos por parte de Quintero y de reclamaciones baldías que acabaron en una solicitud de desahucio. Se resistía Jesús a pagar y ya la cuantía ascendía entonces a 540.000 euros. En noviembre de 2017 rehusó el ultimátum del juez de primera instancia de Sevilla, y así hablaba el letrado de la parte demandante para este medio: “La otra parte -Quintero- recurrió la sentencia de desahucio, pero, claro, para poder hacer este recurso él debía aportar pruebas de que disponía de la cantidad reclamada, cosa que no hizo. Solo quiere prolongar y dejar que pase el tiempo entre tanto recurso. Como se esperaba, interpuso un recurso de apelación que no se lo admitieron“.

En el recurso que interpuso la defensa de Quintero se esgrimía que el periodista reflotó el local cuando este estaba en ruinas, para lo cual tuvo que acometer una importante reforma. Razones por las que el loco de la colina consideraba al teatro “como su hijo” y dejaba patente su intención de luchar durante todo el recorrido de la demanda para evitar el desahucio. Solo dentro de unos escasos meses se sabrá si el teatro seguirá llevando su nombre. En 2019 se vio obligado a abandonar el teatro, el cual cambiaba de nombre y comenzó a llamarse Teatro La Cuna del Flamenco. 

El pasado mes de febrero, Jesús Quintero atendía a EL ESPAÑOL para hacer un repaso a su vida profesional y al panorama político con su peculiar forma de expresarse. Así hablaba entonces el comunicador sobre su retiro del foco mediático: “Creo que, sobre todo en la tele, se ha perdido el gusto, la sensibilidad y hasta la vergüenza. Lo que en Andalucía llamamos el paladar”.

Quintero confesaba en la misma entrevista que antes de alcanzar la fama soñaba con ser actor: “Soy un actor frustrado. Luego acabé en la radio, también a bordo de una roulot con la que recorrimos España. Una furgoneta extravagante y vagamunda. Radio Nacional, La Ser, Televisión Española, Canal Sur… Son tantos sitios… He recorrido este país pueblo a pueblo, río a río. He visto a muchos enrollarse con la fama, la riqueza y el poder. Para mí, no tiene demasiado interés. ¿Sabes? El psicoanálisis me ha ayudado mucho“, revelaba, añadiendo entusiasmado que llevaba “veinte años de psicoanálisis”.