Portada » La preocupación de la madre de Sara Carbonero tras producirse un robo en su urbanización: los detalles
Famosos y Cotilleos

La preocupación de la madre de Sara Carbonero tras producirse un robo en su urbanización: los detalles

Jesús Carmona 

En plena Navidad, los asaltantes entraron en una casa adosada colindante a la de la madre de Sara. Un vecino grabó el hurto.

En esta Navidad no solo está siendo protagonista el coronavirus y las celebraciones restringidas y reducidas a la mínima expresión, también los robos en casas están a la orden del día. En toda España se suceden diariamente asaltos en hogares por parte de bandas organizadas. Hace unos días, se produjo un aparatoso robo en Corral de Almaguer, Toledo. En el conocido pueblo de la periodista Sara Carbonero (36 años), y este suceso tuvo lugar, para más inri, en la zona donde vive actualmente su madre, Goyi Arévalo. En la misma calle.

Tal y como ha podido conocer JALEOS en exclusiva, unos asaltantes, a plena luz del día, días previos a la Nochebuena, el 20, irrumpieron en una casa adosada prácticamente colindante con la de la madre de la mujer de Iker Casillas (39). Como se puede visualizar en el vídeo casero que grabó un vecino  -y se viralizó entre los habitantes del pueblo-, la banda de ladrones consiguió entrar por una ventana y se llevaron “joyas, dinero y algún ordenador”, se detalla en conversación con este medio. Rápidamente, las personas que presenciaron el asalto llamaron a la Policía y, tal y como se informa, “el caso está siendo investigado” en la actualidad.

Sea como fuere, todo un susto que, se explica, tiene muy preocupado a gran parte del pueblo, y, se entiende, a la madre de Sara Carbonero en particular. Y es que, no es el primer robo que se ha producido en el citado pueblo en los últimos meses. Estos adosados, desliza a este periódico quien bien lo sabe, se construyeron hace cerca de 15 años, se trata de un complejo de seis viviendas, y fue Sara Carbonero quien le compró la casa a su madre, una vez separada de su marido. Es una zona tranquila, a las afueras del pueblo y por ese motivo, por la falta de antecedentes en cuanto a robos en la zona, los vecinos están un tanto angustiados e intranquilos. Más allá de este susto puntual, lo cierto es que Goyi Arévalo hace una vida muy sosegada en este pueblo toledano. Es una persona muy querida y, eso sí, discreta con respecto a su vida privada. Está muy unida a sus hijas. Estos días tan señalados, también. Aunque, como muchas familias, no pueden verse con la asiduidad de antes por culpa de la Covid-19, siempre que la periodista se ‘escapa’ a su pueblo -donde tiene su propia casa en el centro-, Goyi no se despega de ella y de sus nietos. Hace un tiempo, este medio pudo conocer que las visitas de Sara a Corral de Almaguer, sin Covid mediante, eran tan frecuentes como discretas. La última, el pasado verano. 

Y es que, se apuntó entonces que si bien antes de la llegada de las enfermedades que sortearon tanto ella como Iker -el deportista sufrió un infarto en 2019 y Sara padeció un tumor maligno de ovario– se dejaban ver por el pueblo con total naturalidad, de un tiempo a esta parte ya no era así. Era frecuente ver a Iker en algún bar tomando algo o, en verano, en la piscina con sus hijos. Todo eso, se deslizó, dio paso a una vida más discreta y de puertas para adentro. Se insiste en que Sara es una mujer “tremendamente familiar”, muy unida a su madre y a su hermana. Lleva su pueblo por bandera y se siente muy orgullosa de sus raíces. 

El documental ‘Colgar las alas’

 

A principios de diciembre, Sara Carbonero se sinceraba en el documental Colgar las alas de Movistar+, dedicado a los últimos años del que fuera portero del Real Madrid y donde la presentadora tiene una importante intervención. Así narró cómo se enteró del infarto de Iker. “Yo estaba en Cádiz. Había estado dos días por trabajo y cogimos el vuelo con total normalidad Madrid porque tenía que hacer una escala de unos 30 o 40 minutos hasta coger mi avión a Oporto”, explicó. Según contó, fue una amiga que viajaba con ella quien le informó de lo ocurrido.

“Ana me dejó sentada y a los cinco minutos de salir por la puerta volvió a entrar y me dijo: ‘Estate tranquila Sara, a Iker le ha dado un infarto‘. Así”, aseguró la periodista, quien inmediatamente intentó ponerse en contacto con Iker, aun sabiendo que él no podía cogerle el teléfono, y con algunos miembros del equipo de fútbol. “Llamé a Sandro Pereira -jefe de seguridad del Oporto F.C.- y tampoco respondió“, recuerda la mujer del futbolista, asegurando que en ese momento se sintió extrañada, ya que Sandro siempre respondía. No obstante, sin ella saberlo, su interlocutor actuaba como le había pedido el exguardameta. Antes de entrar a quirófano, este le pidió que no le contestara a la presentadora.

Sara Carbonero encontró un poco más de calma poco antes de subir al avión hacia Oporto, cuando recibió una llamada de su marido. “Tenía la voz débil, pero me tranquilizó. Ya no sé que más me dijo”, narró la periodista deportiva, quien al llegar al hospital se encontró con un ambiente pesimista: “Aquello me rompió el alma”.

La muerte de su abuelo

Sara Carbonero junto a la imagen de sus abuelos paternos y a una boda celebrada en Corral de Almaguer (Toledo).

“Juntos por fin”, fue la frase que posteó Sara en sus redes sociales el pasado 1 de agosto para despedir a Narciso Carbonero, su abuelo paterno, el cual fallecía a los 86 años de edad. Carbonero acompañaba su despedida con una tierna imagen en blanco y negro en la que Narciso besa a su mujer, Presentación García Sánchez, fallecida en 2012. Sobre la romántica fotografía también se podía leer la frase “la historia más bonita del mundo“. Este medio contó su historia de amor el pasado agosto.

Lo suyo fue un flechazo, una atracción irresistible, tan potente como complicada en una época en la que la diferencia de edad se miraba con aún más recelo que en la actualidad. Presentación era alrededor de 20 años mayor que Narciso, según pudo confirmar en exclusiva este medio el pasado verano. Ella, cerca de 20 años mayor que Narciso, era la profesora de este en el pueblo toledano. Narciso, el alumno. 

Su relación no se oficializó hasta que Narciso terminó los estudios. Una vez llegado ese momento, parecía imposible frenar su historia, su pasión, sus deseos. No fue nada fácil su unión en un pueblo y en una época donde no solo no estaba del todo bien visto, poco menos que ‘prohibido’, la gran diferencia de edad que existía entre ambos, sino también que ella fuese su profesora. Pero ellos supieron defender su amor contra viento y marea. Estaban destinados a amarse y pronto llegaría su boda en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

La triste pérdida de Narciso se producía cuando Sara Carbonero se encontraba disfrutando de unos días de desconexión en su pueblo, el pasado verano. En esos días, compartió una publicación en la que reflexionaba sobre la forma en que la vida, a veces, nos sorprende: “Hoy ha sido un día de esos en los que todo lo que puede complicarse, se complica. Nada grave, incidentes vacacionales sin importancia, contratiempos que te hacen cambiar los planes y que mientras a ti se te hacen un mundo, tu hijos lo disfrutan como una aventura superdivertida”, escribía sobre sus pequeños, Martín (6) y Lucas (4).

Mercedes Benz
The new Mercedes-Benz C-Class