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Historia

Isabel Barreto Isabel Barreto Española y olvidada: la epopeya oculta por la Leyenda Negra de la primera almirante de la historia

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Manuel P. VillatoroABC

Mario Escobar publica «La reina de Saba», una novela histórica que se zambulle en la desconocida vida de Isabel Barreto

Suerte tenemos de atesorar un pasado repleto de glorias y venturas. A lo largo de su extensa vida, España ha sido cuna de héroes militares como los cuasi imbatibles Tercios o de científicos de la talla de Fidel Pagés. Y solo por poner dos ejemplos. Sin embargo, todavía existen algunos personajes que –por una u otra causa– permanecen ocultos en lo más profunda del cajón de la historia. Uno de ellos es Isabel Barreto. Gallega de nacimiento, esta joven tuvo el honor de convertirse en la primera mujer almirante que pisó este mundo durante la expedición a las islas Salomón organizada por su marido, Álvaro de Mendaña. Por desgracia, la molesta Leyenda Negra ocultó sus virtudes al

mundo. Por ello, el popular escritor e historiador Mario Escobar ha dado forma a la novela histórica «La reina de Saba». Porque, como afirma en declaraciones a ABC, ya era hora de que las andanzas de esta buena gallega fuesen desveladas.

¿Cómo fue el primer viaje de Mendaña?

Mendaña hizo su primer viaje muy joven impulsado por su tío, entonces gobernador de Perú. Su motivación fueron los testimonios de nativos que le hablaban de unas islas de grandes riquezas ubicadas al oeste. Por entonces, el Pacífico estaba inexplorado y no se conocía su inmensa extensión. Además, tampoco sabía de forma exacta lo que buscaba. Cuando las encontró, las denominó Salomón porque creyó que de allí se extraía el oro que iba dirigido a este rey. La expedición comenzó el 20 de 1567. Salieron de Callao, en el puerto de Lima. De allí llegaron a la Isla de Jesús, desde donde iniciaron la exploración. Ya de vuelta, entendió que debía regresar para tomar posesión de la zona, pero las dificultades hicieron que el segundo viaje se proyectara para 1595, casi 30 años después.

¿Qué dificultades entrañaba la segunda expedición?

La principal era que, en este tipo de expediciones, los almirantes pagaban sus gastos. A cambio, se les permitía quedarse con las riquezas que hallaran en la zona. La Corona no ponía dinero. Por eso Mendaña tardó tanto en hacer su segundo viaje, porque no encontraba financiación ni buques decentes. Para colmo, tanto el gobernador de la zona como el propio Felipe II (durante sus últimos años) estaban convencidos de que la era de expansión por el Pacífico había tocado a su fin y que había que asegurar y extender las posiciones en América.

En todo caso, algunos investigadores afirman que Barreto pertenecía a una familia acaudalada y que su fortuna permitió que su esposo se hiciese al fin a la mar. Además, requisaron un barco lleno de alimentos que hacía la ruta de Yucatán a Perú. Se valieron de todo para poder iniciar su viaje.

También, y a pesar de que no lo supieron hasta mucho después, había pocas islas de las que tomar agua dulce y alimentos. Como curiosidad, hoy en día hay cerdos en muchas de ellas porque los exploradores soltaban a varios de estos animales en ellas para que se reprodujeran. Así tenían algo que comer.

Escobar visita una comunidad beguina, tema central de uno de sus últimos libros
Escobar visita una comunidad beguina, tema central de uno de sus últimos libros – ME

¿Hubo disputas internas?

Desde el principio hubo luchas constantes entre facciones. Por un lado estaba Pedro Marino Manrique, maese de campo y líder de las huestes. Este intentó rebelarse varias veces a lo largo del viaje y al final fue ejecutado por Mendaña. Por otro destacaba el piloto, el portugués Pedro Fernández de Quirós, al que no le gustaba la idea de partir con mujeres y soldados. Quería solo gentes de mar y navegantes. Pero es entendible, al ser una empresa privada, muchos tenían miedo de no recuperar la inversión.

¿Por qué iban mujeres en aquel viaje?

Porque no era de conquista, era una expedición de repoblación. Era una suerte de «Mayflower» español. Se incluyó a familias enteras para que se afincaran en la zona. La decisión no convenció a Quirós. Él lo consideraba un problema porque sabía que el marinero dejaba de luchar por el barco para hacerlo por su esposa e hijos. En ellos se generaba un conflicto de intereses que podía llevar al desastre. Con todo, es cierto que era una práctica muy poco habitual transportar mujeres en estos viajes.

¿Qué barcos incluía la expedición?

Las dos principales eran la «Santa Ysabel» (la nave almiranta, de 300 toneladas, dirigida por Lope de Vega) y la «San Jerónimo» (la capitana, también de 300 toneladas, en la que iba Quirós). Con ellas partieron también la galeota «San Felipe» (de 40 toneladas capitaneada por Felipe Curzo) y la fragata «Santa Catalina» (de 40 toneladas y cuyo capitán era Alonso de Leyra). La primera de ellas se perdió y nunca llegó a las islas. Todavía es un misterio que sucedió con ella.

¿Cómo consiguió Isabel ser nombrada almirante?

Tras llegar a las islas Santa Cruz, Mendaña enfermó de unas fiebres. Hizo testamento y dio a Isabel el cargo de gobernadora y el de almirante a Lorenzo, su hermano. Pero este último falleció poco después y las dos responsabilidades cayeron sobre ella.

¿Qué implicaba, en la época, que esos cargos recayeran sobre una mujer?

Era un escándalo porque suponía que tenía legalmente el derecho de gobernar aquellas islas. Para la sociedad era extravagante que aquello pudiera suceder porque el papel de la mujer en la época era casarse y tener hijos o dedicarse a la vida religiosa. Era algo cultural que no se debe ver desde los ojos de la actualidad. En ese sentido se dio un paso atrás con respecto a la Edad Media. En las cruzadas, la escasez de hombres permitió que hubiera cierto auge del sexo femenino. Y eso mismo pasó luego en la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

¿Por qué se marcharon de allí?

Isabel decidió que debía llegar a Manila primero, y a América después, para conseguir refuerzos. Una nueva flota. Pero hubo problemas desde el principio. Para empezar, quiso que los colonos se quedaran en la isla, pero estos se negaron por las diferencias que había habido con los nativos (aunque la mayoría, debido a malentendidos). Quirós conspiró durante todo el viaje de vuelta para que la destituyeran.

¿Es tendenciosa la crónica original sobre Barreto?

Sí. He tenido acceso a la crónica original, imprescindible para dar forma a la novela, y hay que decir que apenas le da importancia a Isabel. Solo la nombra al final, cuando critica la gestión que tiene al intentar llegar a Filipinas. El autor la acusó de guardar los pocos alimentos y agua que quedaban y no entregarlos a la tripulación. Ella, por su parte, se defendió afirmando que no había que gastarlos porque no sabían el tiempo que tardarían en arribar a Manila. Sostuvo que era necesario racionarlos. Esta y otras situaciones generaron cierta leyenda negra a su alrededor. Pasó a la historia como una mujer egoísta y pendenciera.

«Isabel pasó erroneamente a la historia como una mujer egoísta y pendenciera»

Hubo un episodio en el que el cronista incidió bastante para desacreditar a Isabel…

En efecto. Durante el viaje de vuelta hallaron una isla. Isabel ordenó que no bajase nadie del barco, salvo una expedición que tenía órdenes de buscar agua y comida. Un marinero desobedeció porque su familia estaba hambrienta… Ella le ajustició a pesar de que la tripulación pidió clemencia para él. Pero es entendible, estaba en una situación de debilidad y sabía que debía dar ejemplo.

¿Por qué ese ataque frontal a Isabel?

Porque el cronista, Luis Belmonte Bermúdez, estaba contratado por el portugués Pedro Fernández de Quirós, y él ambicionaba conquistar las islas Salomón y convertirse en gobernador de la región. Debemos entender que el texto que se conserva es una loa a este marino y cuenta sus hazañas, no busca narrar de forma objetiva lo que sucedió con Isabel. Está hecha a su medida. De hecho, la crónica es mucho más larga y este viaje ocupa una pequeña parte.

¿Existían tensiones entre portugueses y españoles a pesar de la unión de ambos países bajo la misma corona?

Sí. En la novela hablo mucho de la tensión hispano-portuguesa. Aunque ambos pertenecían a la corona, los españoles sentían cierto recelo hacia ellos. No sabían cuanto iba a durar la unión y les consideraban poco de fiar. Para ellos seguían siendo extranjeros. El enemigo común, eso sí, eran los ingleses. Una de las obsesiones era mantener en secreto la ruta hacia las Salomón para evitar que estos saquearan sus riquezas.

¿Era Quirós un buen piloto?

Era muy buen piloto. Además de gobernar la capitana, estaba al mando de la expedición desde el punto de vista de la navegación. Organizó el viaje, la ruta y se encargaba de las cartas de navegación. Acabada esta aventura se dice que descubrió Australia, aunque los ingleses le arrebataron esa gloria.

«Que una expedición de estas características fuera hasta las apartadísimas islas Salomón con la tecnología que tenían era una cosa épica que no sabemos apreciar»

¿Qué sucedió con Isabel una vez que llegaron a Manila en 1598?

Un año después de la muerte de Mendaña, Isabel volvió a casarse. Desde Manila hicieron varios viajes hasta Acapulco Chile, donde tenía tierras. En el 98 volvieron a Perú con la intención de regresar a las Salomón y reclamarlas. Fue hasta Guañacos, entonces en la capitanía general de Chile, donde vendió todo para volver a España. Recorrió medio mundo e hizo un extenso viaje, siempre con el objetivo de reclamar los derechos de su primer marido. Pero, al final, el rey le concedió el privilegio a Quirós.

¿Por qué esa obsesión por hacerse con las Salomón por parte de Barreto?

Porque le correspondía por derecho. Además, su nuevo marido era sobrino del gobernador de Manila. Él había hecho parte de su vida en el Pacífico, había participado en la guerra contra China… Todo eso le permitió darse cuenta de que América había dejado de ser una oportunidad para ellos y que en las Salomón era donde estaban de verdad las posibilidades.

¿Existe cierta leyenda negra con respecto a la participación de las mujeres en la llamada conquista de América?

Creo que la situación de España, al menos en ese sentido, era igual a la del resto de países. En la primera etapa de la conquista fueron muy pocas. Esa fue una de las principales causas del mestizaje. De hecho, la misma reina Isabel lo permitió. A partir del siglo XVI fue muy habitual que llegaran a reunirse con sus maridos. La gran diferencia con las colonias inglesas, suecas y holandesas era que ellos no querían mestizaje. Fueron mucho más cerrados en ese sentido.

Álvaro de Mendaña, primer esposo de Barreto
Álvaro de Mendaña, primer esposo de Barreto

¿Hemos pasado de una leyenda negra a una rosa?

En efecto. Eso viene porque en España ha habido, y habrá, un sectarismo terrible. Pero es cierto que tendemos a infravalorarnos. Que una expedición de estas características fuera hasta las apartadísimas islas Salomón con la tecnología que tenían era una cosa épica que no sabemos apreciar. Los británicos, americanos y franceses podrían sacar decenas de películas sobre ello. En ese sentido no nos damos cuenta de la envergadura que tuvo el Imperio español. La increíble extensión del territorio que se colonizó.

Por otro lado, es muy triste que se hayan contado medias verdades sobre la conquista. Algunas, como la del exterminio de la población. Nos olvidamos, a veces, de que las Leyes de Indias fueron las primeras humanitarias que existen. La ONU se inspiraron en ellas, lo mismo que la Revolución Francesa. El idioma, la creación de las embajadas por Felipe II, la inspiración del Dólar en el Real de a Ocho… Son hechos que obviamos, entre otras cosas, porque España perdió la guerra de la propaganda.

Además, personajes como Antonio Pérez o (posteriormente) el último secretario de la Inquisición exageraron esa visión de país cerrado que se había extendido cuando Felipe II impidió que los jóvenes estudiaran fuera de España.

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