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Interesante y curioso

Espinosa de los Monteros: “Quieren controlarlo todo y con el Rey no han podido”

Gonzalo Bans

El portavoz de Vox en el Congreso se queja del totalitarismo de un Gobierno cuyos miembros, según dice, viven en un “mundo paralelo”: El de lo público, ajenos a los problemas reales.

Justo el día en el que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón pide al Tribunal Supremo que investigue a Pablo Iglesias por tres delitos en el caso Dina, y en el que Pedro Sánchez presenta su Plan de Recuperación económica, nos recibe en la sede de Vox el portavoz del partido en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros.

No sólo responde a estas dos cuestiones, sino que intenta explicar el sentido de presentar una moción de censura que saben de antemano que no va a salir y nos habla de la poca preparación de los ministros. La mejor preparada, dice, es una ministra que trabajó de cajera. Espinosa de los Monteros se sincera con ESdiario sobre la política española y nos cuenta su deseo y esperanza de que Donald Trump vuelva a ganar en las elecciones de Estados Unidos.

– Cuéntenos en primer lugar cómo se encuentra tras el accidente que tuvo el pasado mes de agosto del que le vemos secuelas evidentes en muñeca y pierna…

– Estoy muy bien. He tenido mucha suerte de que no haya tenido más consecuencias. He tenido la suerte de haber encontrado un cirujano muy bueno que me ha reconstruido la muñeca y me ha operado del tobillo y estoy ya en franca recuperación. Muchas gracias.

– ¿Quién le robó el portafolios la semana pasada y qué contenía?

– No sé quién ha sido porque si lo supiera hubiera ido ya a recuperarlo. Tengo intuiciones, pero la intuición que tengo es que se buscaba algo de información acerca de cómo pensamos, acerca de qué tipo de cosas nos preocupan y para eso no hacía falta robarme el portafolios. Si nosotros somos muy claros y no escondemos nada. Todo lo que decimos es todo aquello que hacemos, lo que nos preocupa es lo que decimos y por tanto creo que un partido tan transparente y claro como el nuestro no requiere de más labores de contrainteligencia ni de búsqueda de papeles para entender lo que estamos pensando.

– Habla usted de contrainteligencia… con lo que no fue un robo fortuito, ¿no?

– Fortuito en ningún caso. Un robo nunca es fortuito.

– Hemos conocido que el Departamento de Seguridad Nacional avisó hasta en 11 ocasiones, desde finales de enero hasta el 7 de marzo, sobre el riesgo del coronavirus y avisos sobre la pandemia. ¿Cómo interpreta usted que el Gobierno no hiciera caso de esos avisos cuando ahora, si retrocediera en el tiempo, a buen seguro sí hubiera hecho caso de estos avisos?

– Lo que interpreto es que siempre hay un componente político detrás. Cuando llegó la celebración del 8M, cuando el Gobierno tenía esos datos, lo que decía la semana previa la vicepresidenta -que no es sólo un miembro del Gobierno, es la número dos de este Gobierno- es que “nos va la vida en ello”. Nos va la vida en acudir a la manifestación feminista. No nos va la vida en proteger la salud de los españoles, no nos va la vida en impedir que este virus se propague, nos va la vida -decía- en la manifestación feminista. Eso pesaba más que la salud de los españoles. Incluso más que la salud de sus propios compañeros y compañeras (como dicen ellos) de partido. Todos los que se pusieron detrás de aquella pancarta acabaron infectados. Incluso la propia vicepresidenta, fue víctima de su propia ineptitud.

Por tanto, es una cosa gravísima. Pero como digo, no sólo han sido ineptos en el mes de febrero, marzo, abril, sino que ha continuado durante seis meses. Es que en el mes de junio el presidente Sánchez dijo que “hemos vencido a la epidemia”, que ya se había acabado y que no había motivos de preocupación… cuando todos los expertos estaban avisando de un posible repunte o rebrote en otoño. Y llega el rebrote en mitad de septiembre y no toma ninguna medida. Y al revés, cuando el rebrote ya empieza a caer, ahora es cuando toman medidas contraproducentes para aislar Madrid. ¿Por qué? Porque quieren perjudicar a la Comunidad de Madrid, al PP. Y le dan una patada en el trasero de los madrileños cuando lo que quieren es perjudicar al PP.

Un partido veleta acabará siendo veleta hasta el final

 

– ¿Qué le parece la actuación de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid? ¿Le parece leal con el Gobierno de la señora Ayuso?

– Yo creo que nadie puede decir que ese partido esté siendo leal al Gobierno del que forma parte. De hecho, está siendo un gobierno muy disfuncional. Llevan 14 meses operativos y la primera ley la han pasado la semana pasada, la Ley del Suelo. Han estado 13 meses sin ser capaces de aprobar ni una sola ley (a mí, personalmente, no me importa muchos que no se aprueben leyes porque pienso que los gobernantes cuantas menos leyes aprueben, mejor). Demuestra la poca funcionalidad que tiene este Gobierno y, luego, las tiranteces que estamos viendo a diario… No poderse fiar uno de su propio vicepresidente no es una forma agradable de gobernar. Y eso es lo que pasa cuando uno llega a acuerdos con partidos de los que uno no se puede fiar. Un partido veleta acabará siendo veleta hasta el final.

– Pedía Rocío Monasterio a Isabel Díaz Ayuso la convocatoria de elecciones lo antes posible para evitar la hipotética moción de censura. ¿Tienen ustedes sospechas de que se pueda presentar una moción de censura a corto/medio plazo?

– No es que tengamos sospecha nosotros, la tiene dentro del propio PP de la Comunidad de Madrid. Están muy preocupados con la deslealtad de esos que forman su Gobierno hoy. Y no hay que olvidar que de todos los diputados que tiene Ciudadanos, bastaría con que tres de ellos apoyaran una moción de censura. Sólo tres. No hace falta que el grupo entero lo haga. Con que lo hiciera el señor Aguado y dos más o tres cualesquiera, ya se podría generar una moción de censura y eso nos parece muy preocupante. Porque ese partido veleta que un día apoya a un Gobierno pero al día siguiente puede estar intentando montar un Gobierno de izquierdas, puede llegar a hacer mucho daño.

Porque lo único que le faltaba a Madrid, con todo el drama que tenemos, es que llegara un Gobierno de izquierdas a la Comunidad. Eso sería el absoluto remate final de la Comunidad. Por eso la señora Monasterio le ha dicho a la señora Ayuso, con buen criterio, “oiga si usted ve, como nos está transmitiendo, que el Gobierno está inestable, que no se puede usted fiar de su vicepresidente, que hay riesgo de moción de censura… antes de que lo hagan, convoque usted elecciones para aclarar la situación y que los votantes madrileños puedan elegir un gobierno que creemos que no sería en ningún caos de izquierdas”.

– Si se convocaran elecciones, ¿cree que cambiaría el reparto de escaños, los bloques derecha-izquierda? Las encuestas dicen que los bloques quedarían más o menos igual, por tanto, ¿para qué convocar elecciones si la suma aritmética de bloques sería igual?

– La suma sería la misma pero la distribución no lo sería. Las encuestas que nosotros estamos viendo da un mix absolutamente distinto. Es obvio que Ciudadanos es un partido que prácticamente ya no existe en el conjunto de España; en Madrid sobreviviría escasamente. Es obvio que Vox es un partido que ha crecido muchísimo, en la Comunidad de Madrid crecería aún más. Y el PP se mantendría o subiría un poco. Por tanto, sería un Gobierno absolutamente distinto. Ya no se contaría con Ciudadanos, ya no se dependería de ellos dentro del Gobierno y eso daría una mayor estabilidad, sin duda.

– Si el PP dependiera de Vox para gobernar, ¿pedirían entrar en el Gobierno?

– Es que yo no asumo que el PP ganaría a Vox en unas hipotéticas elecciones en la Comunidad de Madrid. Eso lo querría ver antes. Querría ver el resultado y ver quién es el partido de Gobierno y quién es el partido que tiene que apoyarlo desde dentro o desde fuera.

– En cualquier caso tendrían que llegar a un acuerdo porque ningún partido obtendrá mayoría absoluta.

– Sí. Lo que sí se puede demostrar es lo que se ha hecho en el pasado. En el último año Vox ha apoyado al PP desde fuera en la Junta de Andalucía, en la Comunidad de Madrid, en el Ayuntamiento de Madrid, en Murcia. Creo que tenemos un “track record” de haber hecho las cosas bien sin pedir absolutamente nada a cambio para el partido, sólo el cumplimiento de un programa sensato y, por ahora, creo que es una forma de contribuir a la confección de gobiernos que no se ha visto en otros partidos.

– Vayamos a las medidas económicas. El presidente Sánchez ha presentado su Plan de Recuperación y Transformación. Ha explicado cómo implementar los fondos de la UE: 72.000 millones de inversión entre 2021 y 2023, crear 800.000 puestos de trabajo… Pero, las previsiones del Gobierno son duras: empeora la caída del PIB y el techo de gasto se dispara un 53%. ¿Está bien invertido el dinero de Europa?

– El día en que Pedro Sánchez llegó de Bruselas y se le recibió con un aplauso, primero en el Consejo de Ministros y luego en el Congreso por parte de sus ministros y acólitos, nos vino a decir que tenía 140.000 millones para gastar inmediatamente y sin ninguna condición. Según se ha ido comprobando la letra pequeña y Europa ha ido poniendo más condiciones hemos sabido: primero, que los 140.000 millones no van a estar disponibles de manera inmediata, sino que son a lo largo del tiempo. Y, segundo, que por supuesto que están condicionados a la realización de ciertos programas, es decir, que esto no está para gastarlo en chiringuitos.

Es más, hay que procurar que no sea gasto, sino que la mayor parte de esto sea inversión. ¿Inversión en qué? Infraestructuras, mejorar el sistema educativo, cambiar nuestro plan hidrológico nacional. Lo ideal sería invertirlo de alguna manera que fuera rentable durante mucho tiempo. España hizo un enorme esfuerzo de inversión durante los años 90, ha pasado casi una generación (25 años), quizás haya llegado el momento de volver hacer una segunda gran oleada de inversión. Inversiones que rindan sus frutos a lo largo de muchos años. Si lo que va a hacer el señor Sánchez es utilizar ese dinero para gastarlo como se utilizó en la crisis de 2008 con el Plan E en abrir y cerrar zanjas, eso va a ser un plan y una receta para el fracaso absoluto. Y si en paralelo lo que estamos oyendo de Podemos es que quitar el techo de gasto es una victoria para la sociedad, es desconocer por completo cómo funciona la economía. Es llevarnos al desastre.

La presentación que hizo ayer la ministra de Hacienda sobre el techo de gasto sin una sola previsión revisada de cuál va a ser el déficit del año que viene, de la creación de empleo, de la generación de ingresos… es de un amateurismo que asusta a los economistas más básicos. Lo que tenemos delante es un reto tremendo que este Gobierno no va a ser capaz de gestionar y, eso, puede ser mucho más dañino para la economía española de lo que pensábamos hasta ahora.

Decía que Podemos estaba celebrando la elevación del techo de gasto. Sobre esta cuestión el presidente de su partido decía en un tuit que: “Celebran su crimen contra la prosperidad y el futuro de los trabajadores. Celebran la ruina que han provocado. Celebran la miseria que provocarán. Algún día serán juzgados por ello”. ¿De verdad cree que se puede llevar a juicio a un gobernante por su gestión de la economía?

– Pues depende si su gestión acaba siendo negligente o criminal. Si es simplemente negligente no se podrá. Si se incurre en acciones criminales, sí se podrá llevar a juicio. Por ahora la negligencia está fuera de toda duda. Es el Gobierno más negligente que hemos conocido nunca. Es el peor Gobierno en el peor momento posible y estamos en manos de gente que no sabe cómo funciona la economía. Cuando uno mira al Consejo de Ministros, empezando por el presidente del Gobierno y llegando al último ministro, se da cuenta de que ninguno de ellos ha trabajado nunca en el sector privado. Más allá de la señora que estuvo de cajera unos meses, que eso está muy bien.

Nadie del Gobierno ha trabajado en el sector privado, ni tiene ni idea de cómo se genera un puesto de trabajo

Pero quitando eso, no han trabajado nunca en el sector privado, no han tenido nunca iniciativa propia, no saben lo que es buscar un cliente, vender un producto o servicio, intentar cobrarlo. No saben lo que es adelantar un IVA porque lo ha facturado uno sin poderlo cobrar, no sabe lo que es tener que cumplir unas obligaciones a final de mes o cumplir con una plantilla con la que quizás uno no tenga ingresos para cubrir su sueldo. No tienen ni idea de cómo se genera un puesto de trabajo, no tienen ni idea de lo difícil que es levantar una persiana en un comercio, no tienen ni idea de las vicisitudes que pasan todos los españoles todos los días de su vida, porque viven en un mundo paralelo, que es el mundo de lo público, la industria política de la que todos provienen.

– Sin embargo, Pedro Sánchez ha vuelto a estar rodeado de la plana mayor de las empresas del Ibex-35, de empresarios que sí saben pagar nóminas, el IVA… de momento secundan las medidas del Gobierno o, al menos, les acompañan en los actos públicos.

– La irresponsabilidad de muchos directivos del Ibex-35, que no son empresarios, sino que son directivos, eso daría para un programa entero otro día.

– ¿Cree que el Gobierno se va a atrever a quitar la exención del IVA a la Sanidad y la Educación privadas y hacerles pagar un 21%? Y, si finalmente lo hace, ¿por qué cree que lo lleva a cabo?

– Por pura ideología. Por lo que han hecho siempre. Si usted va mañana a un fisioterapeuta, tiene un precio. Saber que mañana le va a costar un 21% más quizás haga que mañana usted deje de ir al fisioterapeuta o al médico o al podólogo.

– Pero si dejan de ir a la privada y van a la Sanidad pública, pueden saturar la pública…

– Como la ideología lo nubla todo, no se dan cuenta de que tanto la Sanidad privada como la Educación privada y concertada no sólo tienen la virtud de que permite que en el mercado la gente elija lo que quiera, sino que, además, impide que se sature la Sanidad o Educación públicas. En un momento en que los españoles lo están pasando mal que les digan que su colegio les va a costar un 21% más, que el podólogo, fisioterapeuta, el médico les va a costar un 21% más, es un ataque en la línea de flotación de la clase media española depauperada que bastante está sufriendo y bastante mal lo está pasando y encima les van a rematar.

– ¿Tienen ya fecha definitiva de qué día se celebrará la moción de censura que han presentado?

– Todavía no hay fecha definitiva. La Mesa del Congreso ya la ha validado. En la Mesa del martes que viene nos han dicho que se tratará el tema. Supongo que no están intentando retrasarla… pero, claro, cuando uno mira cuánto tiempo pasó entre la fecha de registro y la fecha de celebración de la moción de censura en el pasado… Ha habido cuatro y una duró seis días, otra siete días, otra cinco días. Hubo una que fue un poco más, la de Podemos, duró 25 días. En esta van a pasar, por lo menos, 20 días estamos esperando que el Gobierno le diga a la Mesa del Congreso cuándo quiere que se haga la moción de censura porque de lo que no cabe duda es que la fecha la está dirigiendo el Gobierno.

– ¿Qué sentido tiene presentar una moción de censura que se sabe de antemano que no se va a ganar?

– El mismo sentido que han tenido todas las mociones anteriores porque parecían que no iban a ganar. Pero le digo más, el mismo sentido que tienen todas las iniciativas que llevamos al Congreso los partidos que no estamos en el Gobierno. Cuando el PP, Cs, UPN o Navarra Suma traen una iniciativa, ya saben que no la van a ganar. Nosotros hemos presentado miles de iniciativas… Ya sabemos que no las vamos a ganar. ¿Cuál es el sentido? Mostrar lo que hay que hacer, el camino correcto.

¿Y si hay algún diputado del PSOE que ve la luz y decide apoyar la moción? Cosas más raras se han visto

Y en este momento que hay un clamor en la calle por acabar con el peor Gobierno posible en el peor momento posible lo que estamos haciendo es recoger el sentir de la calle. Que otros partidos no lo secunden será su responsabilidad y tendrán que explicar porqué lo hacen. Pero no se puede evitar en este momento tan dramático hacer una moción de censura a este Gobierno. Porque es una de enorme irresponsabilidad no hacerlo, y es de una enorme irresponsabilidad no apoyarla. Y luego, si se gana o no lo veremos en los próximos días. ¿Y si hay algún diputado del PSOE que de repente ve la luz y se da cuenta en la irresponsabilidad en la que está sumido apoyando a este Gobierno y decide apoyar la moción? Cosas raras se han visto en el pasado.

– ¿Esto es ironía o de verdad cree que puede pasar?

– Si usted le hubiera preguntado a Pedro Sánchez si iba a ganar la moción de censura hace año y medio… nadie pensaba que la iba a ganar…

– El candidato natural en la moción de censura era Santiago Abascal porque es el presidente de Vox, pero, ¿sondearon a otros partidos en busca de consenso sobre otro candidato o nunca se barajó la posibilidad de que no fuera Abascal el candidato?

– Sí, fuimos muy abiertos. En el sentido de que buscaríamos candidatos que estuvieran dispuestos a presentarse, que tuvieran un cierto bagaje, currículum… si eran capaces de sumar más apoyos. Hemos hablado con gente que ha tenido responsabilidades de Estado de ambos lados del espectro, nos han animado mucho… Pero es verdad, también, que esto es un ejercicio que implica un cierto desgaste porque uno recibe muchos ataques de la prensa, de su propio partido, de partidos contrarios. No hay mucha gente capaz de asumir ese desgaste.

Para la moción de censura hemos hablado con gente que ha tenido responsabilidades de Estado con PSOE y PP

Santiago Abascal sí está dispuesto a asumirlo, ha sido muy generoso en abrir el abanico de posibilidades para ver quién lo podía presentar… hemos dejado dos meses también por si otros partidos pretendía liderarlo, incluso dijimos que si otros partidos lo querían liderar nosotros lo apoyaríamos porque no tenemos ningún afán de protagonismo… Pero a la vista de que otros partidos no son capaces de ejercer la oposición y que otros candidatos no están dispuestos a asumir ese desgaste, Santiago Abascal ha dado ese paso de liderazgo convirtiéndose en el único líder de la oposición.

– ¿Nos puede dar algún nombre de las personalidades de Estado que sondearon?

– Por discreción y por mantener la buena relación con ellos no lo vamos a revelar, pero son personas que han tenido responsabilidades de Estado en el PSOE y en el PP.

– ¿Cree que con el actual Gobierno está el modelo constitucional en riesgo? ¿Con los ataques al Rey se critica sólo la Monarquía o se pone algo más en cuestión?

– Lo que se está poniendo en jaque es el modelo constitucional del 78 en su conjunto. De la misma manera que parte de este Gobierno tiene la tremenda responsabilidad de haber contribuido a la degradación de las instituciones en Venezuela, en Bolivia, Ecuador e incluso en Nicaragua, siguiendo el modelo cubano, es el mismo modelo que quieren traer aquí. Toman el control de la Fiscalía General del Estado para hacerla la Fiscalía General del Gobierno, toman el control de la Abogacía del Estado para que aquellos que no siguen instrucciones políticas sean apartados, toman el control del Parlamento e impiden que el Congreso ejerza su función de control sobre el Ejecutivo durante los primeros meses de la pandemia, toman el control de la Televisión Española, del INE… de todas las instituciones.

De todas, menos una: la Casa Real. No han podido. Es una figura que quieren derrocar porque saben que está por encima de todos los partidos políticos. Ellos tienen una visión totalitaria del Estado, quieren controlarlo todo y lo que no pueden controlar lo quieren construir.

– Pero un momento, si ustedes llegaran a gobernar, ¿no intentarían tomar el control de muchas de las instituciones del Estado que ha mencionado?

– Nosotros procuraríamos que el Fiscal General del Estado fuera un profesional independiente que no tuviera relación con nuestro partido, procuraríamos que RTVE se rigiera por criterios profesionales, procuraríamos que el CNI sirviera a intereses del Estado y no del Gobierno, procuraríamos que los abogados del Estado funcionaran profesionalmente y no siguiera criterios políticos. Es que son cosas que es como ha sido siempre o como debería haber sido siempre. Y si no ha sido así en el pasado es cuando lo hemos criticado.

– La Audiencia Nacional ha pedido al Tribuna Supremo que investigue al vicepresidente Pablo Iglesias por tres delitos: denuncia falsa, revelación de secretos y daños informáticos por el caso Dina. ¿Cómo lo valora y qué recorrido le ve?

– Es el paso que procede desde el punto de vista de Derecho Procesal dado que es un aforado. Pero yo creo que ya está bastante claro, bajo la presunción de inocencia, que aquí ha habido acciones de Pablo Iglesias y de todo su partido intentando crear una ficción acerca de qué es lo que había pasado en este caso. Lo que había pasado está bastante claro: es que él manipuló a una empleada de Podemos con la que tenía la relación que fuera y luego intentó endosarle lo que pasó a las fuerzas de la Policía, Villarejo, fuerzas oscuras… cuando lo que realmente pasó es que fue él el que hizo todo aquello de lo que acusó a terceros. Eso lo vamos a ver en el desarrollo de este juicio y es una muestra más de cómo funcionan Podemos y Pablo Iglesias.

– ¿Cómo funcionan Podemos y Pablo Iglesias?

– Con una visión totalitaria, manipuladora y mentirosa de la realidad.

– ¿Por qué le parece mal que hayan prohibido el acto público que Vox tenía previsto celebrar el Día de la Hispanidad por motivos sanitarios vinculados a la Covid-19?

– Lo que nos parece mal es que a los españoles se les permita viajar todos juntos en el metro, se les permita ir en el tren todos pegados, en el avión, caminando por la calle… pero cuando hablamos de hacer un acto en el Día de la Hispanidad siguiendo todos los protocolos de seguridad y sanidad, yendo con máscara, es decir, caminar por la calle como lo hacemos, pero de manera organizada, que eso lo pretendan prohibir. Lo prohíben no por un tema sanitario sino por un tema ideológico, como todo lo que hemos hablado en esta entrevista. Es que todo responde a motivos ideológicos.

La izquierda siente autoodio. Odian lo que somos, lo que fueron sus abuelos, bisabuelos… A nosotros nos pasa lo contrario

No quieren celebrar la Hispanidad porque les molesta; les molesta el concepto de hermandad de una nación como España con países hermanos como hay en toda Hispanoamérica de la que somos parte todos desde hace 500 años. Lo que más me sorprende de todo es el autoodio que sienten: el autoodio de ser españoles, de la historia tan maravillosa que tenemos y que compartimos. Es una cosa que nunca me explicaré de la izquierda: esa sensación de que odian lo que somos, lo que fueron sus abuelos, bisabuelos… A nosotros nos pasa lo contrario: estamos muy orgullosos de lo que somos, de nuestra historia y de lo que hicieron nuestros abuelos y creo que hay que celebrarlo como lo celebran todos los países del mundo, su día nacional. Nuestro día nacional es el 12 de octubre, día del descubrimiento, día de la Hispanidad. Hay que celebrarlo con todas las medidas oportunas para no contagiarnos.

– Escuchando lo que dice, ¿es reversible la polarización que se está viviendo no sólo en la política española sino también en la sociedad? Es muy preocupante, ¿no cree?

Pues cada vez es más difícil porque hay dos fuerzas que están tirando mucho: la izquierda y el nacionalismo. La izquierda que tenemos hoy no es la de hace 20 años, es una izquierda cada vez más sectaria y lejana y alejada de los problemas de los trabajadores. Hace 20 años a la izquierda le podían preocupar las condiciones laborales del trabajador, que tenga prosperidad, una buena educación… hoy, ¿qué le preocupa? El género, lo LGTB, la ecología, cosas que nada tienen que ver con el bienestar de los españoles.

Es más, lo que están haciendo con todos esos mantras que tienen es perjudicar el desarrollo de los españoles. Porque cada vez que toman una medida en función de esas cosas que les preocupan, perjudican a nuestros agricultores, ganaderos, nuestra gente del mar, industrias, fábricas… Cada vez que cierra una fábrica de coches porque ellos han prohibido el diésel se van a la calle no sólo los trabajadores de la fábrica de coches sino también los proveedores de esa fábrica. Es decir, la oleada de despidos, de destrucción de empleo que están generando tiene que ver mucho con su ideología.

Por tanto, una izquierda cada vez más echada al monte y más alejada de los intereses de los trabajadores y un nacionalismo con el que se ha sido excesivamente tolerante durante muchos años están polarizando la situación sin lugar a dudas. Y lo más gracioso es que si uno reacciona, intenta defenderse y volver hacia un punto más moderado o céntrico, entonces uno es ultraderecha, xenófobo, racista… Y eso ha funcionado muy bien para detener a la llamada derecha durante muchos años. Pero ahora hay un partido como el nuestro que no tiene ningún pudor, ningún miedo en destruir los consensos a los que habían llegado y arrastrado a los partidos de derecha y replantea el tablero desde un punto de vista mucho más sensato y lógico.

– Más allá de la situación que ha descrito, ¿no cree que el ambiente es tenso, bronco entre los políticos? Los ciudadanos ven que no hay reconciliación, capacidad de acuerdos…

– El ambiente es tenso, es bronco, es absolutamente insoportable, pero… es siempre la izquierda y el nacionalismo. Mire, no hay un partido con mejor comportamiento en el Congreso que Vox, se lo puede preguntar un día a la presidenta del Congreso. Lo puede comprobar los miércoles en las sesiones de control: cuando habla uno, los otros gritan; cuando hablan los otros, gritan los unos… Nosotros no gritamos, no impedimos que los demás hablen. Y dicen barbaridades, eh, nos dicen absolutas barbaridades. Pero no nos importa porque nosotros tenemos una fuerza que los demás no tienen: el valor de las ideas. Cuando uno está convencido de que sus ideas son superiores a las de los demás y cuando uno sabe que sus ideas y convicciones han generado la mayor prosperidad de la historia de la humanidad, uno va con muchísima tranquilidad y puede decir las mismas cosas en un tono mucho más suave como el que decimos los nosotros.

Que los demás estén en un momento bronco, que impidan que hablemos, que nos tilden de fascistas, ultraderecha, racistas… es irrelevante. Es una muestra de cómo están echados al monte la izquierda y el nacionalismo.

– Bueno, el otro día una diputada de Vox, Macarena Olona, gritó a otro diputado un “cállate la boca”. Usted estaba a su lado…

– Hay momentos en los que es tan difícil tomar el uso de la palabra… yo comprendo que todos tenemos un límite. Guardamos bastante bien las formas pero hay un momento en el que hay que pedir orden porque es una absoluta vergüenza lo que vemos ahí todos los días. Una vergüenza, no es nada menos que una vergüenza..

– Última cuestión. Elecciones en Estados Unidos. ¿Qué le parece el alta de Donald Trump, quitándose la mascarilla, dirigiéndose a los estadounidenses animándolos a no tener miedo al virus…?

– Parece que el virus no le ha afectado mucho por lo que se ve. No ha estado ni mucho tiempo hospitalizado y el tiempo que ha estado parece que haya sido muy grave su estado de salud. Le hemos visto trabajando, hablando con cierta naturalidad, tenía buen color, no le faltaba aliento a la hora de hablar, es decir, no ha debido de tener una convalecencia muy dura. Creo que llega con fuerza, quedan dos debates más con Biden. Creo que Trump tiene más capacidad y potencia en los debates que Biden… porque, además, no es él el que se presenta realmente de candidato sino Kamala Harris porque Biden por edad, por estado mental, por su capacidad…

– ¿No está bien mentalmente?

Digamos que está ya de declive. Ha tenido una carrera política muy larga, tiene muchas horas de vídeo donde se puede observar que defendía sus ideas con una capacidad dialéctica mucho más brillante. Hoy se le ve francamente deteriorado. Y la sensación que se tiene en EEUU es que no sería un presidente que duraría cuatro años y, en ningún caso, ocho. Por lo tanto, según la Constitución americana, en caso de que un presidente dimita o cese el siguiente es el vicepresidente quien tomaría la Presidencia. Y eso es de lo que se trata, que una persona bastante radicalizada como Kamala Harris acabara siendo presidenta.

– Si tuviera que apostar por un ganador en las elecciones, ¿por quién apostaría?

– Creo que es bueno para Occidente y para la ley y el orden mundial que gane Trump. Creo que sería muy malo para Occidente y para todos aquellos principios y valores que han hecho de Occidente el mejor lugar del mundo para nacer en este momento, sería muy malo que no ganara Trump.

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