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Sánchez se enfrenta a Johnson exigiéndole que cumpla con el ‘brexit’ pactado con la UE

Juan Sanhermelando 

Pedro Sánchez, ha exigido al Reino Unido que cumpla con el acuerdo de retirada de la Unión Europea (UE). “Los acuerdos están para cumplirse”, ha subrayado el presidente del Gobierno desde Córcega.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido al Reino Unido que cumpla con el acuerdo de retirada de la Unión Europea (UE)“Los acuerdos están para cumplirse”, ha dicho Sánchez en su comparecencia junto a otros seis jefes de Gobierno y Estado europeos durante la Cumbre de Países del Sur de Europa de la UE.

Y ha añadido que el Gobierno español quiere que el acuerdo del brexit sea efectivo, y para eso se tiene que cumplir con lo acordado. Sánchez se ha sumado así a las voces que en el seno de la UE exigen al Gobierno británico que rectifique en su intención de variar los términos del acuerdo.

“Hemos debatido mucho, hemos llegado a un acuerdo”, ha recalcado Sánchez, quien por eso ha querido “trasladar al gobierno británico la necesidad y la exigencia” de que cumpla el acuerdo de retirada, ha subrayado el presidente del Gobierno de España en la comparecencia en la localidad corsa de Porticcio.

Sánchez exige al Reino Unido que cumpla con el acuerdo de retirada de la UE.

“No hay nada lógico en esto. Es imposible saber lo que pretende un señor que ha firmado un acuerdo internacional hace cinco minutos al reconocer y decir que lo incumple cinco minutos después. Este tacticismo y falta de seriedad a la hora de negociar no es británico“, lamenta un diplomático europeo.

La última maniobra de Boris Johnson para saltarse el acuerdo de divorcio firmado en noviembre pasado ha tensado al máximo las relaciones entre la UE y Reino Unido. Un choque sin precedentes que ha quedado reflejado en el duro comunicado contra Londres publicado este jueves por la Comisión Europea tras una reunión de emergencia entre el vicepresidente Maros Sefcovic y el ministro británico Michael Gove.

El Ejecutivo comunitario amenaza al Gobierno de Johnson con emprender acciones legales si no retira antes de que acabe el mes la ley que modifica unilateralmente el Acuerdo de Retirada. Las dos partes están ahora al borde de la ruptura, aunque nadie quiere ser el primero en levantarse de la mesa de negociación.

El vicepresidente de la Comisión, Maros Sefcovic, durante su visita a Londres este jueves Simon Dawson/Reuters

¿Cómo se ha llegado a esta situación? La polémica afecta al protocolo sobre Irlanda del Norte, el capítulo más sensible del pacto de divorcio y el que más costó de negociar. El que provocó la caída de Theresa May como primera ministra. Y es que está en juego el Acuerdo de Paz del Viernes Santo en el Ulster.

Al final, Johnson acabó aceptando un estatus especial para Irlanda del Norte, que se queda en la unión aduanera y el mercado interior de la UE mientras el resto de Reino Unido se marcha. Así se evita una frontera terrestre en la isla de Irlanda que podría resucitar el choque entre católicos y protestantes. Los controles aduaneros se trasladan al mar de Irlanda, entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido.

El Acuerdo de Retirada fue firmado por el primer ministro británico y el resto de líderes europeos en noviembre del año pasado y ratificado por la Cámara de los Comunes en enero de este año. Entró en vigor el pasado 1 de febrero, coincidiendo con la salida de Reino Unido de la UE. “Desde entonces, ni la UE ni Reino Unido lo pueden cambiar, clarificar, enmendar, interpretar, ignorar o dejar de aplicar unilateralmente“, señala Bruselas en su comunicado.

¿Está en riesgo la paz en el Ulster?

La sorpresa ha saltado en Bruselas esta semana con la presentación por parte de Johnson de un proyecto de ley que hace precisamente esto: da potestad al Gobierno británico para reescribir unilateralmente el protocolo de Irlanda del Norte, minimizando los controles aduaneros previstos.

Johnson asegura que su objetivo es evitar “interpretaciones extremas o irracionales” que según él pondrían en riesgo el proceso de paz en el Ulster. “La UE no acepta el argumento de que el objetivo del proyecto de ley sea proteger el Acuerdo del Viernes Santo. De hecho, considera que hace lo contrario”, replica el contundente comunicado del Ejecutivo comunitario.

Michael Gove, fotografiado este jueves en Londres Reuters

Lo más asombroso del caso es que el propio Gobierno británico ha reconocido abiertamente que esta ley vulnera el derecho internacional, aunque se excusa puntualizando que lo hará “de una forma muy específica y limitada“. “Si la ley se aprueba, ello constituiría una violación extremadamente seria del Acuerdo de Retirada y  del derecho internacional”, avisa la Comisión en su comunicado. ¿Quién se fiará a partir de ahora de cualquier Tratado comercial o de otro tipo suscrito con Londres?, musitan en Bruselas.

Nadie entiende tampoco que Boris Johnson haya apretado el botón nuclear coincidiendo con la octava ronda de negociaciones entre la UE y Reino Unido para pactar un acuerdo de libre comercio, que se ha celebrado esta semana en Londres. Un acuerdo que debería entrar en vigor cuando concluya la transición del brexit, el 31 de diciembre. ¿Significa esto que el Gobierno británico renuncia a cualquier pacto? En Bruselas nadie está seguro.

La ronda ha concluido este jueves sin ningún avance, según ha informado el negociador comunitario, Michel Barnier. De acuerdo con su versión, la UE ha mostrado “flexibilidad” para acomodar las “líneas rojas” de Johnson y “encontrar soluciones que respeten plenamente la soberanía de Reino Unido, en particular respecto al papel del Tribunal de Justicia de la UE, la autonomía legislativa futura de Reino Unido y la pesca”.

“No obstante, por su parte, Reino Unido no ha mostrado una voluntad de compromiso recíproca en los principios e intereses fundamentales para la UE. Persisten diferencias significativas en áreas de interés esencial para la UE”, asegura Barnier.

En particular, Bruselas exige a Londres garantías de que limitará los subsidios públicos a sus empresas para salvaguardar una competencia justa con sus rivales europeos. También reclama un mayor acceso a las aguas territoriales británicas para los buques comunitarios, entre ellos los españoles.

¿Qué debe hacer la UE?

Visto que las negociaciones sobre el acuerdo comercial están bloqueadas y además Londres anuncia que incumplirá el pacto de divorcio, ¿por qué no se levanta la UE de la mesa de negociación? “No es nuestro estilo levantarse de la mesa“, afirma el diplomático europeo. “Si Boris Johnson dice que no va a cumplir lo que ha negociado, el que se levanta de la mesa es él”, agrega.

De momento, la UE le exige a Reino Unido que retire su proyecto de ley de forma inmediata y como muy tarde antes de que acabe septiembre. Ese es el mensaje que le ha transmitido Sefcovic en su reunión con Gove de este jueves. Pero el Gobierno británico no tiene ninguna intención de dar ese paso, aunque tampoco se levanta de la mesa.

Le he dejado perfectamente claro al vicepresidente Sefcovic que no vamos a retirar esta legislación, y él lo ha entendido. Por supuesto, lo ha lamentado. Pero también hemos subrayado la importancia vital de hacer progresos”, ha dicho Gove a los medios británicos al término de la reunión.

¿Qué otras opciones le quedan a la UE? De momento, la Comisión Europea estudia denunciar a Reino Unido ante el TJUE o pedir un arbitraje internacional por el incumplimiento del Tratado de Retirada, según adelanta el Financial Times. Pero la verdadera respuesta tendrá que ser política: ¿vale la pena seguir negociando con alguien que no es de fiar? ¿O es mejor aceptar ya un brexit económico sin acuerdo, aún a riesgo de que agrave la crisis de la Covid-19?

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