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Salud

¿Funcionan los cosméticos para la calvicie?

La caída del cabello es uno de los problemas estéticos que más preocupa a la población, sobre todo, a los hombres. Existen más de cien tipos diferentes de alopecia, pero, sin duda, la más frecuente, tanto en hombres como en mujeres, es la androgénica, “conocida como calvicie común”, afirma Eduardo López Bran, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid. Según datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología, este tipo de alopecia se presenta en hasta un 50% de los hombres a los 50 años de edad y en un 10% de mujeres. Con esta tasa de prevalencia, no es de extrañar que haya en el mercado una gran variedad de productos anticaída, en forma de champús o lociones que prometen resultados eficaces en poco tiempo.

Antes de ver cuáles son los más eficaces y cómo actúan cada uno de ellos sobre el cabello, es importante enumerar los tipos de caída del cabello o alopecias más habituales para adoptar unas medidas y tratamientos u otros.

Según explica Concetta D’Alessandro, dermatóloga del Instituto de Dermatología Integral, es importante señalar que la alopecia androgenética es la principal causa de caída del cabello. “Esta se da tanto en hombres como en mujeres y las principales causas son la predisposición genética y un aumento de las hormonas masculinas, los andrógenos”. Mientras que en los hombres “empieza a manifestarse entre los 30 y los 40 años, en las mujeres es más habitual con la llegada de la menopausia”.

En este caso “el cabello empieza a sufrir un proceso de miniaturización, siendo cada vez más fino y lacio, hasta que se produce una atrofia. Si no es diagnosticada y tratada a tiempo puede llegar a desembocar en calvicie”, advierte la dermatóloga.

Entre las alopecias más comunes también destaca el defluvio telógeno. Este “es un proceso por el cual un paciente comienza a perder más cabello de los que se pierden en un día (entre 100 y 150) y suele aparecer en primavera y en otoño, además de en situaciones que han ocurrido aproximadamente 3 meses antes que empiece la caída del cabello, como puede ser una infección, incluido el Covid-19, largas estancias en UCI´s, dietas muy restrictivas, toma de algunos medicamentos y procesos prolongados de estrés, entre otras causas”.

El tercer caso de alopecia más usual, según la experta dermatóloga, es la denominada alopecia areata. “Esta se caracteriza por la aparición de placas de calvicie (principalmente en el cuero cabelludo y la barba, en el caso de los hombres). Los últimos estudios apuntan a que la causa se debe a problemas autoinmunes. En algunos casos, la alopecia se desarrolla en todo el vello del cuerpo y pasa a denominarse alopecia universal”.

Lo primero que hay que dejar claro, tal y como señala Sergio Vañó, coordinador del Grupo de Tricología de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), es que “no existen lociones que eviten la alopecia. Lo que hay son tratamientos médicos que pueden aplicarse vía tópica y que son efectivos para engrosar el pelo”. Son “tratamientos que permiten detener el proceso de pérdida de pelo en la alopecia androgenética o calvicie común y que ayudan a fortalecer el pelo que ya se había debilitado”, señala López Bran.

En este sentido, Gema Herrerías, farmacéutica, vocal de Dermofarmacia del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla y autora del libro La guía definitiva para el cuidado de la piel, señala que “los productos cosméticos tópicos fortificantes ayudan a frenar la caída del cabello, al fortalecer el cabello existente y prolongar la vida de los folículos pilosos activos, pero es muy complicado “regenerar un folículo perdido y, más aún, hacer crecer el pelo en caso de alopecia”. Los cosméticos “estimulan el metabolismo del folículo piloso y favorecen la fase anágena”, pero no hacen que crezca pelo nuevo.

Con este concepto claro, el siguiente paso será escoger el mejor tratamiento para que el pelo sea más fuerte y grueso, no sin antes consultar con un especialista previamente, ya que, como advierte D’Alessandro, “puede darse el caso de estar utilizando una loción, champú o mascarilla, durante un tiempo sin resultados que puede desembocar en una pérdida de tiempo y de dinero para los pacientes al no conseguir resultados”.

Así, en el caso de la alopecia defluvio telógeno, Herrerías señala que, “el tratamiento deberá dirigirse a la causa que provoca este tipo de caída, como niveles bajos de hierro, alimentación desequilibrada, insomnio, estrés, etc, siendo de todas formas autoresolutiva a los dos o tres meses”.

En estos casos, además, aconseja “tratamientos cosméticos, como coadyuvantes en un mejor estado del cabello” aunque, recuerda que “en ningún caso son indispensables para la resolución del caso”. Y es que, “los champús, debido al poco tiempo de contacto, y que no penetran en la raíz del cabello”, por ello “será necesario su empleo conjuntamente a otro tratamiento oral y tópico”.

Si se opta por el uso de “cosméticos capilares tópicos con ingredientes revitalizantes, vasodilatadores y redensificadores capilares, su uso debe ser, al menos, en ciclos de 3 meses en caso de caída y de por vida en caso de alopecia”, señala Herrerías.

Estos champús “deberán aplicarse en dos veces, siendo necesario dejarlos actuar en el segundo lavado durante unos minutos antes de retirar”, apunta la farmacéutica.

Tratamientos para toda la vida

Para el resto de alopecias, sobre todo la androgenética, los tratamientos eficaces serán los farmacológicos. En este caso destacan, por encima de todos, “la aplicación local de soluciones como geles o lociones que contengan fármacos como el minoxidil o el finasteride”. Estos tratamientos, además de ser una “solución eficaz, generalmente, son bien toleradas para tratar la alopecia androgenética o calvicie común, tanto en hombres como en mujeres”, señala López Bran.

“Es uno de los fármacos utilizados desde hace más tiempo y que más evidencia científica de su efectividad tiene”, apunta D’Alessandro. “Es un tratamiento que suele utilizarse, principalmente, en alopecia androgenética, pero también en defluvio telógeno”. En el primero de los casos, “estudios recientes han demostrado que tomado vía oral a dosis bajas es más efectivo que vía tópica, pero siempre debe ser valorado por un médico”, indica.

El minoxidil tópico “puede comprarse sin receta médica en concentraciones del 2% y del 5%, sin embargo, la efectividad de las concentraciones varía en función del sexo o del tipo de alopecia que se padezca, por lo tanto, antes de comprarse es recomendable que se haya consultado anteriormente con un médico”.

El minoxidil “actúa prolongando la fase anágena (fase de crecimiento del cabello) además de tener un efecto vasodilatador que estimula el folículo piloso (ayuda a que esté mejor alimentado, por lo que favorece su crecimiento)”, describe la dermatóloga del Instituto de Dermatología Integral.

Lo recomendable es “aplicar 2 ml al día, que pueden aplicarse de una vez o en dos. No se debe exceder esta dosis ya que el resultado sería el mismo. Debe aplicarse en la zona central del cuero cabelludo y, de ahí, extenderse a las zonas afectadas por la calvicie”.

En el caso de las mujeres, es importante que antes de utilizar el minoxidil “debe consultarse con un médico ya que, como efecto secundario, puede aparecer hipertricosis, es decir, que aparezca vello en el rostro”, alerta la dermatóloga.

También hay que tener en cuenta que “debe utilizarse de forma continuada, al menos, durante 4 meses para que se vean los resultados y que si deja de utilizarse la caída del cabello vuelve a aparecer”. Es importante saber que “en caso de alopecia el tratamiento es de por vida y que, en caso de bajada de densidad o de claridad del cuero cabelludo se requiere derivación al dermatólogo para comenzar el tratamiento farmacológico oral de por vida”, indica Herrerías.

Otros tratamientos

Además del minoxidil, existen otras opciones de tratamiento eficaz en la alopecia androgenética y en los defluvios telógenos agudos como es el finasteride. Este fármaco “actúa inhibiendo la 5-alfa reductasa, enzima que hace que la testosterona se convierta en dihidrotestosterona (DHT) y que hace que los cabellos se miniaturicen, paso previo a su caída”, explica en detalle la dermatóloga del Instituto de Dermatología Integral.

Los principales efectos secundarios de este fármaco tienen que ver, fundamentalmente “con una disminución de la libido, con disfunción eréctil y con un aumento mamario, aunque no tienen una incidencia mayor del 3%”, indica la dermatóloga.

Este medicamento también pueden usarlo las mujeres, sin embargo, avisa la dermatóloga, “durante el tratamiento deben evitar quedarse embarazadas y, en caso de buscar un embarazo, el tratamiento debe suspenderse un mes antes”.

Otras opciones de tratamientos más novedosos serían el dutasteride, la bicalutamida y la clascoterona. El primero de ellos “actúa de la misma forma que el finasteride, pero diferentes estudios han puesto de manifiesto que su efectividad es mayor”, describe D’Alessandro.

La clascoterona “es un antagonista del receptor de andrógenos”. Es importante señalar que “todavía se encuentra en fase II de desarrollo aunque los ensayos han demostrado unos efectos superiores a los del finasteride”.

Por último, la bicalutamida “es un antiandrógeno puro no esteroideo, que actúa bloqueando la unión de las hormonas sexuales masculinas a su receptor”. Está indicado para “mujeres con alopecia androgenética aunque también hay que evitar su uso en el embarazo y si se va a donar sangre”.

Además de estos fármacos, López Bran añade “los tratamientos intralesionales como las infiltraciones de dutasteride o las infiltraciones de plasma rico en proteínas, y del láser de baja intensidad”.

Para los casos en los que ya hay una pérdida de pelo y en los que el paciente tiene una buena zona donante, “se puede recurrir a un tratamiento quirúrgico mediante trasplante o injerto capilar”.

Cómo aumentar la eficacia

Además de utilizar diariamente los tratamientos pautados por el dermatólogo, es importante seguir una serie de consejos para mejorar el estado del cabello. En opinión de López Bran, “el lavado frecuente del pelo es el primer tratamiento. Esto no solo permite tener un pelo y un cuero cabelludo limpios y lustrosos,  sino que además va a permitir eliminar los restos de los medicamentos (soluciones lociones, etc.) que apliquemos el día anterior y que, una vez superada la capacidad de absorción de la piel, se depositan en el cuero cabelludo y son una dificultad para el tratamiento al día siguiente”.

Así, “la combinación de un champú suave (o extra suave) de uso diario con un champú de tratamiento dos veces por semana (en función de la patología de cuero cabelludo que pudiese tener la persona, ya sea grasa, caspa, un cuadro mixto) permitirá aumentar la eficacia de cualquier tratamiento que estemos realizando”.

Es verdad que con el lavado puede desprenderse una gran cantidad de cabello por lo que, en muchas ocasiones, los pacientes rechazan esta idea. Según el dermatólogo “es cierto que el lavado arrastra el cabello muerto (que se iba a caer en cualquier caso) pero, de igual forma, con los sucesivos lavados diarios se empieza a normalizar esta pérdida de pelo”.

Según Herrerías, es importante saber que “el lavado, secado, uso de gominas, lacas y tintes no afecta a la alopecia, ya que la alopecia se produce en la raíz folicular”.

¿Sirven de algo las vitaminas?

En ocasiones, se aconseja el uso de complementos alimenticios en combinación con el resto de tratamientos para conseguir un mejor resultados final. En este sentido, “hay que tener en cuenta que lo más importante es seguir una dieta equilibrada, y el aporte de nutrientes será necesario en deficiencias nutricionales en situaciones concretas”, apunta Herrerías.

“Para ayudar a que el cabello esté más lustroso y fuerte”, apunta López Bran, “es recomendable seguir una alimentación que incluya un aporte específico de aminoácidos como la cistina, de oligoelementos como el zinc y el cobre, y de minerales como el hierro”. De igual forma, añade, “también es aconsejable contar con un hábito vigilia-sueño correcto y una ausencia de hábitos tóxicos en nuestras rutinas”.

Dicho esto, si aún así, se quiere complementar la dieta, los complementos indicados para la fortalecer el peso serían “las vitaminas del grupo B, los ácidos grasos omega 3, vitamina C, aminoácidos como la L-cistina, zinc, hierro y, en caso de alopecia androgénica, combinados con inhibidores de las 5 alfa reductasa como la serenoa repens o curcubita pepo, por ejemplo”, apunta Herrerías. Por su parte Vañó, señala que “aunque las vitaminas sólo tienen un efecto cosmético, existen algunos principios activos como el saw palmetto que tiene cierta acción antiandrogénica leve”, concluye.

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