Portada » Baeza, un enclave medieval en Jaén
Escapadas y Viajes

Baeza, un enclave medieval en Jaén

La ciudad de Baeza destaca por su riqueza histórica y monumental pero además, sorprende a todo aquel que la visita por no ser el típico pueblo andaluz de casas blancas.

Este municipio de la provincia andaluza de Jaén fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco junto a Úbeda por el exquisito patrimonio cultural que se encuentra entre sus calles. Destaca por no ser el típico pueblo andaluz de casas blancas, sino que se trata de un lugar que traslada a la época medieval a través de sus calles silenciosas de piedra dorada, sus numerosos palacios y sus bonitas plazas.

Los orígenes de Baeza se remontan a la Edad de Bronce y desde entonces han pasado numerosas culturas, como la ibérica, la romana, la visigoda o la musulmana. Fue la capital de un extenso territorio que iba desde Guadalquivir hasta Sierra Morena durante la época musulmana. También tuvo una intensa actividad comercial y una intervención decisiva en la reconquista de Al-Ándalus. Desde el siglo XVI, el centro neurálgico de la ciudad es la gran plaza porticada, donde se conservan los nombres de las antiguas agrupaciones gremiales y donde se celebran las fiestas de la ciudad. Además, también ha sido escenario de rodaje de películas históricas, como Capitán Alatriste.

Uno de los imprescindibles que visitar en Baeza es la catedral, asentada en el lugar donde estaba una antigua mezquita. Esta ciudad cuenta con una de las dos catedrales que se encuentran la provincia de Jaén, la otra se encuentra en Jaén capital. Fue en el siglo XIII, ya cristianizada la ciudad, cuando comenzó la edificación de este templo cristiano. Ha sufrido numerosas transformaciones, siendo la más notable la realizada durante el siglo XVI que la dotó de un claro estilo renacentista. La fachada oeste contiene los elementos más antiguos y en el muro sur destaca el estilo gótico con la Puerta del Perdón. En su interior destaca el gran retablo barroco, la bellísima reja y la Custodia, una joya del arte barroco cincelada en plata que desfila en procesión cada día del Corpus.

En la misma plaza en la que se encuentra la catedral hay otros lugares de gran interés. Por un lado, la Fuente de Santa María, una de las fuentes más bellas de Andalucía. Es obra del maestro y arquitecto baezano Ginés Martínez y la construyó a mediados del siglo XVI. Y al lado se encuentran las casas consistoriales, un antiguo palacio que fue donado por su dueño, un noble del siglo XV, al conjunto de la ciudad. Sus estilos diferentes son el resultado de la reconstrucción en el siglo XVI después de estar en ruinas.

En pleno centro histórico de Baeza se encuentra la Torre de los Aliatares, también conocida como Torre del Reloj. Se trata de un torreón árabe que formaba parte de la antigua muralla musulmana del siglo XII y fue cárcel para nobles, centro de reclutamiento y hasta un palomar.

Una de las plazas con más encanto del municipio es la Plaza del Pópulo o de los Leones, presidida por la Fuente de los Leones, un monumento arqueológico procedente de la romana ciudad de Cástulo. En esta plaza destacan edificios como el de la antigua Carnicería y el de la Audiencia Civil y Escribanías Públicas, también llamado en su día Casa del Pópulo. También sorprende el Arco de Villalar y la Puerta de Jaén, dos pasos contiguos que se abrían en la muralla.

El bonito edificio del Palacio de Jabalquinto está declarado monumento histórico-artístico. Destaca la fachada de estilo gótico isabelino, con gran cantidad de pináculos y escudos heráldicos de los fundadores. En su interior se encuentra un patio renacentista de doble arcada, con columnas de mármol y escudos en las enjutas, además de una impresionante escalera barroca de tipo imperial. Al lado se encuentra el Seminario de San Felipe Neri, con la fachada que da a la plaza de Santa María muy sobria, casi sin decoración y con críticas sociales de la época inscritas en sus paredes.

Pasear por Baeza y centro histórico será la mejor actividad para conocer la verdadera esencia del lugar, descubriendo lugares y rincones a cada paso. Además de los lugares descritos anteriormente, merecen una visita el convento de San Francisco, el convento de la Magdalena, la iglesia del Salvador o de San Andrés, entre otros. Es importante recordar que en sus callejones y plazas ya estuvieron personalidades históricas como Jorge Marique, Gaspar Becerra o Antonio Machado, quienes dejaron su impronta en el carácter de la ciudad.

Etiquetas
----